Tenemos un Gobierno, al que
le cuesta bastante entender que los ciudadanos le votaron para que, por una
parte, desarrollara su programa electoral, cosa que no ha hecho, y por otra,
cumpliera e hiciera cumplir las leyes. Para lo segundo, una vez se percata de
que se ha incumplido la legalidad, debe actuar, y no como nos tiene
acostumbrados, hacer que otros tomen la decisión y le insten a actuar. De esa
manera, nunca el actual ejecutivo toma decisiones por sí mismo, siempre tiene
una coartada.
Cuando modificó la Ley del
Tribunal Constitucional, lo hizo en ese sentido. No es lo mismo actuar por sí
mismo, que hacerlo instado por el TC.
Ahora tenemos otro ejemplo
claro, en una medida inédita entre la Administración central y una autonomía, los
funcionarios de la Generalidad de Cataluña podrán delatar directamente ante
instancias del Estado actos ilegales que pudiese cometer el gobierno
independentista catalán. Curiosamente, el Ministerio de Hacienda, ha tomado la
decisión de crear un canal de comunicación donde puedan denunciar o consultar
cualquier acto administrativo del que sospechen, donde aparte de los
funcionarios, también podrán delatar proveedores y terceros. Es evidente que
Rajoy y su gobierno, necesitan una coartada para actuar, una auténtica
vergüenza. Y digo curiosamente, porque durante muchos años, se han cometido en
Cataluña actos administrativos que constituían flagrantes ilegalidades, donde
se incluían incumplimientos de sentencias de los más altos tribunales del
Estado, y los gobiernos centrales no actuaron y no atendieron las denuncias de
nadie.
Esto suena a cachondeo,
¿darán a los delatores, en caso de que los hubiere, algún tipo de recompensa
económica?
Reconozco que echo de menos
a un gobierno que gobierne y asuma sus responsabilidades, y si se tiene que
equivocar, que lo haga, pues es mejor tomar decisiones que no tomarlas.
