El presente verano acabará
con un 60% más de incendios, registrando el peor dato del decenio, España ha
sufrido 14 grandes incendios y se han quemado cerca de 70.000 hectáreas, una
auténtica tragedia natural. El terreno quemado en lo que llevamos de año,
sobrepasa a la superficie de las ciudades de Madrid y Bilbao.
Según los especialistas,
las tres causas que han motivado este crecimiento descontrolado de los
incendios, son las meteorológicas, el elevado índice de incendios intencionados
y consecuencia de imprudencias, y el abandono generalizado de los montes.
En lo referente a los
motivos meteorológicos, es cierto que el mes de julio ha sido el más caluroso
desde que existen estadísticas, y que por lo tanto, esta circunstancia ha
ayudado muy negativamente.
Nos dicen los expertos, que
el riesgo meteorológico se basa en tres pilares, la temperatura, la humedad
relativa del aire y las precipitaciones registradas en los últimos días. Lo
cierto es, que el 0,2% de nuestro territorio nacional se ha quemado durante
2015.
El Ministerio de
Agricultura y las consejerías de las distintas CCAA tiene abandonados los
montes de titularidad pública y las administraciones no castigan los reiterados
incumplimientos de los propietarios privados de mantener limpias sus
propiedades para controlar de esa forma los incendios. Y es que ni siquiera se
respetan esos 50 metros que tienen que estar sin maleza alrededor de los
núcleos habitados. Creo que a estas alturas se debería de empezar a imponer
sanciones administrativas a los que de forma negligente incumplen la normativa.
Los que somos aficionados a
realizar rutas de senderismo en otoño-invierno, como es mi caso, tenemos una
especial sensibilidad hacia este problema, no hace falta que os diga la
sensación que nos invade cuando atravesamos alguna zona que ha sido pasto de
las llamas.
No creo que sea tan difícil
que nuestro Ministerio de Agricultura imite lo que hacen en materia de
prevención de incendios países de nuestro entorno, por ejemplo, facilitándole
ganado caprino a desempleados del mundo rural y designándoles zonas exclusivas
de monte a fin de que lo limpie dicho ganado al alimentarse. Con voluntad, casi
todo tiene solución.

Te propongo añadir al título "…, montes recalificados". Un saludo Alejandro.