La carta publicada por
Felipe González en el diario El País no tiene desperdicio y nos demuestra su
altura como estadista.
Aunque Felipe González
lleva dos décadas sin responsabilidades institucionales ni de partido, afirma
que sigue comprometido con nuestro destino común. Nos dice que “ Por ese compromiso
con España, espacio público que compartimos durante siglos, me dirijo a los
ciudadanos de Cataluña para que no se dejen arrastrar a una aventura ilegal e
irresponsable que pone en peligro la convivencia entre los catalanes y, entre
estos y los demás españoles”.
Nos dice en su carta, “He
creído y creo que estamos mucho mejor juntos que enfrentados: reconociendo la
diversidad como una riqueza compartida y no como un motivo de fractura entre
nosotros. Para mí, España dejaría de serlo sin Cataluña, y Cataluña tampoco
sería lo que es separada y aislada”.
Afirma que la idea de
desconectar de España, como propone Artur Mas, en un extraño y disparatado
frente de rechazo y ruptura de la legalidad, y que tendría unas consecuencias
muy graves, ya que desconectarían de una parte sustancial de la sociedad
catalana, fracturándola dramáticamente. Porque le niegan o coartan su identidad
—catalana y española— a muchos que la viven como una riqueza propia y no como
una contradicción.
Nos dice que la propuesta
independentista la hace esa extraña coalición unida solo por el rechazo a
España, afirmando que ¿Cómo es posible
que se quiera llevar al pueblo catalán al aislamiento, a una especie de Albania
del siglo XXI?
Afirma Felipe González que “Pueden
creerme. No conseguirán, rompiendo la legalidad, sentar a una mesa de
negociación a nadie que tenga el deber de respetarla y hacerla cumplir. Ningún
responsable puede permitir una política de hechos consumados, y menos rompiendo
la legalidad, porque invitaría a otros a aventuras en sentido contrario”. Añadiendo
“No necesitamos más liquidacionistas en nuestra historia que propongan romper
la convivencia y las reglas de juego con planteamientos falsamente
democráticos. Es lo más parecido a la aventura alemana o italiana de los años
treinta del siglo pasado. Pero nos cuesta expresarlo así por respeto a la
tradición de convivencia de Cataluña. El señor Mas sabe que, desde el momento
mismo que incumple su obligación como presidente de la Generalitat y como
primer representante del Estado en Cataluña, está violando su promesa de
cumplir y hacer cumplir LA LEY. Se coloca fuera de la legalidad, renuncia a
representar a todos los catalanes y pierde la legitimidad democrática en el
ejercicio de sus funciones”.
Le envía un claro mensaje a
su partido en Cataluña (y posiblemente también a Pedro Sánchez) “no se puede observar una posición de equidistancia entre
los que se atienen a la ley y los que tratan de romperla”. Y precisamente lo
dice él, quien durante su liderazgo en el PSOE le dio barra libre al PSC.
Y termina diciendo “No creo
que España se vaya a romper, porque sé que eso no va a ocurrir, sea cual sea el
resultado electoral. Creo que el desgarro en la convivencia que provoca esta
aventura afectará a nuestro futuro y al de nuestros hijos, y trato de
contribuir a evitarlo. Sé que en el enfrentamiento perderemos todos. En el entendimiento
podemos seguir avanzando y resolviendo nuestros problemas”.
Los líderes políticos de
hoy en día deberían tener muy presentes las ideas que Felipe González transmite
en esta excelente carta.

NUNCA ES TARDE SI LA FICHA, A MOVER, ES BUENA Y DA SUS FRUTOS, aunque podía haber dicho "A buenas horas, mangas verdes"
.FELIPE GONZÁLEZ, AUPANDO CATALUÑA, ROMPIÓ ESPAÑA.
Porque González escribe hoy su gran artículo en el diario de Cebrián y seguramente a medias con él, como en su libro "El futuro no es lo que era", título injusto, porque el futuro de España empieza a ser precisamente el que ellos buscaban. Y hay que reconocerles constancia y eficacia en esa tarea.
¿Quién escribió "El discurso del método" instando a romper la alianza del PSE de Redondo Terreros con el PP de Mayor Oreja en el País Vasco? Cebrián.
¿Quién lo apoyó? González. ¿Quién atacó ferozmente a los que nos oponíamos al proceso separatista catalán, desde el Manifiesto de los 2.300? Cebrián.
¿Quién lo apoyó siempre? González.
¿Quién forjó con Godó y otros editores un frente desinformativo, sectario, siempre favorable a Pujol –su casero- y al apartheid de los no nacionalistas en Cataluña? Cebrián.
¿Y quién lo ha apoyado siempre o criticado nunca? González.
DE LIBERTAD DIGITA. EXTRACTO. FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
LE DOY TODA LA RAZÓN