Cuando han pasado ya siete
años desde el inicio de la crisis y la economía española ha sufrido un gran
ajuste, nuestra economía, no es que no haya reducido su endeudamiento, es que
este se ha disparado, siendo actualmente el triple de lo que era en 2007. Y
esto ocurre mientras la deuda privada se ha reducido, gracias al buen hacer de
empresas y familias. En los países de nuestro entorno no ocurre nada parecido.
Mientras nuestro presidente
del Gobierno, Mariano Rajoy, saca pecho cada vez que habla de Economía, y el
ministro De Guindos cae en la euforia al hacer valoraciones económicas, resulta
que nuestra deuda pública se ha disparado. Recordemos que Zapatero la dejó por
debajo del 40%. Saquen Vds. sus propias conclusiones.
El saneamiento de la deuda
en el sector empresarial, ha sido en parte motivado por las restricciones del
crédito y la reducción del volumen de negocio,
sobre todo en la construcción y la promoción.
El fuerte incremento en la
deuda de las Administraciones Públicas, que lo sitúa por encima del 100% del
PIB, lo que nos demuestra es la irresponsabilidad de nuestros gobernantes, unos
políticos que viendo las propuestas populistas que ya están haciendo de cara a
las próximas elecciones generales observamos que no la van a disminuir, si no a
aumentar.
El cortoplacismo de los
partidos políticos que se ven con opciones de coger poder, o de mantenerse en él,
hacen que unos se dediquen a gastar el dinero público que no tienen con tal de
coger votos, y que otros, se dediquen a hacer promesas sin especificar de donde
saldrá el dinero para cumplirlas.
Es evidente, que estamos en
manos de desaprensivos a los que le importamos un cuerno, o no veis extraño que
el PSOE, por ejemplo, no denuncie el incremento de la deuda pública bajo el
mandato de Rajoy, pues sencillamente, porque ellos piensan ser igual de
insensatos en este asunto.
