Dado
el escandaloso paro juvenil que sufrimos, muchos de nuestros jóvenes
se están yendo de España. Se van los que han terminado sus estudios
superiores, los que tienen mayor formación.
Desde
el año 2008, año en que se puede fechar el comienzo de la crisis,
ha crecido en mas del 40% el número de jóvenes españoles que han
emigrado ante la falta de perspectivas laborales a corto y medio
plazo. Desgraciadamente, para nuestros jóvenes más preparados, su
país se ha convertido en un “cementerio de ilusiones”, concepto
que leí hace unos días y que me impactó.
A
fecha de hoy, la tasa de paro juvenil está casi en el 57%. Desde el
año 2010, España se ha convertido en un país emisor de
inmigrantes, en el año 2012, casi medio millón de personas
abandonaron España, de ellas 60.000 eran españolas.
Del
total de jóvenes que dejan nuestro país, la mitad van a otro país
de la UE, sobre todo a Alemania, Francia y Reino Unido; mientras que
el 30% se van a países hispanoamericanos.
Sorprende,
que la mitad de los mas de 20.000 jóvenes españoles que se fueron a
Alemania ya hayan vuelto, debido a los problemas con el idioma y a
con la convalidación de sus títulos universitarios.
Estamos
hablando de la generación mas formada de nuestra historia, jóvenes
españoles que se han formado acudiendo a la universidad como les
indicamos, pero que en el momento de tener que incorporarse al
mercado laboral, les hemos fallado, los hemos dejado tirados, pues se
han encontrado sin oportunidades y muchos optan por irse.
Si
los que mas talento tienen, se marchan, si los mas preparados tiran
la toalla y se van de su país contra su voluntad, se está
produciendo un fenómeno que de seguro nos pasará factura en el
futuro próximo. España se está descapitalizando de talento de cara
al futuro, sin duda, un freno para nuestro desarrollo futuro.