Si
primero fue el PSOE el que presentó su plan para impulsar el
crecimiento y reducir el desempleo, ahora le ha tocado a Izquierda
Unida. Parece que ambos han iniciado una competición de propuestas
imposibles para intentar captar a esos millones de incautos que aún
quedan en nuestro país.
Si
al PSOE se le ocurrió decir, que se deberían inyectar 30.000
millones procedentes del rescate bancario de la UE, cosa que de
inmediato se encargó la propia UE de decir que no lo permitiría,
ahora Izquierda Unida plantea gastar la friolera de 140.000 millones
de euros, para según ellos, crear tres millones y medio de empleos
hasta 2015. Estamos ante un calco del famoso Plan E de Zapatero pero
a lo bestia. Si la propuesta del PSOE nos costaría a cada familia
española 1.700 euros, la de IU nos costaría a cada hogar 8.000
euros. Eso de prometer “el oro y el moro” es típico de quien
sabe que jamás tendrá la oportunidad de llevar a efecto lo que
promete.
Los
partidos de izquierda rechazan las recomendaciones de la UE y de los
expertos, sobre flexibilizar mucho mas el mercado laboral, y
pretender reinstaurar la rigidez del periodo anterior mediante el
blindaje de la negociación colectiva.
Las
medidas de Izquierda Unida para combatir la crisis se centran en
disparar el gasto público y la inversión pública, aumentar el
crédito a través de la banca nacionalizada y elevar aún mas los
impuestos, siendo esta la parte troncal de sus propuestas. Aunque hay
otras como, rebajar la jornada laboral a 35 horas, subir el salario
mínimo a 1.100 euros y bajar la edad de jubilación a los 60 años
¿Quien da mas?
Cuando
un partido propone algo, por muy bien que nos suene, lo primero que
tenemos que pensar es de donde va a salir ese dinero. Por muy poca
formación que puedan tener los destinatarios, el “tarjet
electoral” de IU, espero que esas personas se den cuenta de que si
ahora estamos sufriendo en nuestras carnes las consecuencias de los
planes de ZP, se imaginen lo que nos podría ocurrir al país en su
conjunto con estas propuestas alucinantes.
Curiosamente,
Izquierda Unida no dice nada de acabar con la corrupción y el saqueo
de las arcas públicas que conlleva. Los que cogobiernan Andalucía y
son cómplices de los responsables máximos de la trama de los ERE
fraudulentos no pueden hablar de eso, por ello, nos quieren freir a
impuestos a las familias y a las empresas que funcionan, así como,
ahuyentar de España los capitales, a los titulares de las famosas
SICAV, con la subida de la fiscalidad que pretenden para esas
sociedades.
IU
y el PSOE pretenden implantar en España unas políticas radicalmente
contrarias a las que recomienda la UE, y que no las lleva a cabo
nadie en ningún país europeo. Parece oportunismo e
irresponsabilidad. Ellos nunca hacen propuestas para crear riqueza,
solo se dedican a gastarse la que encuentran.