El
Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial lo ha
plasmado en su informe, los juzgados y tribunales de España tramitan
cerca de 1.700 casos de corrupción política y económica. Estamos
hablando de prevaricación, cohecho, malversación de caudales
públicos, estafas, apropiaciones indebidas y tráfico de
influencias.
En
dicho informe, se critica el retraso en la tramitación de estos
procedimientos por la tardanza de la Agencia Tributaria y las
unidades policiales en atender las peticiones que les encomiendan los
jueces.
Andalucía
es la comunidad autónoma que tiene mas causas de delitos
relacionados con la corrupción, exactamente 541 casos, consecuencia
de que el mismo partido gobierna desde el inicio de la democracia
nuestra región y se cree que esto es su cortijo.
Estos
datos del CGPJ constatan la impresión que tiene la ciudadanía sobre
el grave problema de la corrupción en nuestro país. Esto ya no son
casos aislados, estamos hablando de que en las administraciones
existe una auténtica metástasis de corrupción, una situación
propiciada y tolerada por los partidos políticos viejos, que ven en
ciertas prácticas la única manera de financiarse y poder mantener
el chiringuito que tienen montado a nuestra costa.
Ese
chiringuito se mantiene con la complicidad de la izquierda y la
derecha, y es el principal culpable de la situación de grave crisis
económica que padecemos.
Tenemos
una organización territorial que propicia la corrupción y el
enchufismo, un Estado central y 17 miniestados donde los partidos
políticos hacen y deshacen a su antojo, aún a costa de comerse la
mayoría de los recursos que tiene el país para crecer y crear
empleo. Creo que ya es hora de que nos planteemos que es lo que
queremos.