El
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) acaba de dictar la
primera sentencia firme contra la Ley de Reordenación del Sector
Público andaluz, mas conocida como la “ley del enchufismo”. Esta
fue una ley que se sacó de la manga el PSOE de Andalucía para
convertir en empleados públicos a la legión de enchufados que
durante muchos años había colocado en el entramado de entes
públicos creados en su momento para ese fin.
La
Junta de Andalucía creó ocho agencias públicas para integrar a mas
de 20.000 empleados procedentes de empresas públicas y otros entes
instrumentales. Estas agencias se han convertido en un descomunal
chiringuito que cuenta con un presupuesto de mas de 2.400 millones de
euros anuales. Desde hace bastante tiempo, los sindicatos de
funcionarios han combatido, esta a todas luces perversa e ilegal
estrategia de la Junta, y hasta yo reconozco que un día me manifesté
con ellos por las calles de Sevilla para denunciar las pretensiones
del gobierno socialista andaluz.
Siempre
ha existido personal funcionario que se ha ganado su puesto de
trabajo mediante oposición y personal laboral, ahora la Junta
pretende crear de forma artificial una nueva categoría para blindar
a los suyos, eso sí, eludiendo el acceso a la administración por
principios de igualdad, mérito y capacidad. Una auténtica golfada
que pretende perpetrar Griñán y el PSOE.
No
se podía permitir que en época de “vacas gordas” el PSOE se
dedicara a enchufar a sus exdirigentes, familiares, allegados,
amiguetes y militantes, pues bien, ahora en época de “vacas
flacas” se puede permitir mucho menos lo que pretende. En Andalucía
los ciudadanos nunca hemos sido iguales, los dueños del cortijo, el
PSOE e IU cuando la necesitan para no perder el poder, siempre han
beneficiado a los suyos. Aquí siempre han habido dos andalucías, la
del régimen y la de los demás.
La
pena es, que con los comportamientos que vemos en el Partido Popular,
mucho me temo que si algún día llega al poder la derecha, los
enchufados de los otros se irán al paro, y ellos los sustituirán
por los suyos. Llevan muchos años en deuda con mucha gente que les
ha ayudado, y si llegan al poder sucumbirán a la tentación de
agradecérselo mediante favores de tipo laboral. Al menos, en otros
sitios actúan así, exactamente igual que los socialistas.