La
capacidad del actual Partido Popular para sorprendernos negativamente
es inagotable. El PP de Cataluña, con Alicia Sánchez Camacho al
frente, ha presentado su particular modelo de financiación para
Cataluña, una propuesta muy en linea con el Pacto Fiscal que reclamó
el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no hace mucho tiempo, y
que fue rechazada por Rajoy como inaceptable. Como podemos observar,
el PP está instalado en la incoherencia, ahora propone lo que hace
poco consideraba una barbaridad, con la intención de apaciguar a la
bestia nacionalista, a esa bestia que es incapaz de enfrentarse con
la Constitución en la mano.
El
PP hace esa propuesta como alternativa a la declaración de soberanía
acordada entre CiU y ERC. Frente a la ruptura del orden
constitucional promovida por los independentistas, el PP propone
concederles mas privilegios, algo inadmisible.
El
texto de la propuesta del PP propone crear un nuevo sistema de
“financiación singular para Cataluña, que represente un modelo
propio con capacidad normativa” aunque harían “encaje de
bolillos” para mantenerlo dentro del régimen común de la LOFCA.
El
PP catalán debe desconocer, que hablar de financiación singular
choca frontalmente con el régimen común autonómico. El desarrollo
de lo que propone el PP acabaría modificando las bases del actual
modelo de financiación y consolidaría las asimetrías, las
desigualdades, en el reparto de recursos. En esta propuesta, los
muchachos de Alicia, proponen incrementar el número de impuestos
cedidos a Cataluña y mas participación en el total de impuestos
estatales; el Estado cedería competencias de gestión, recaudación,
liquidación e inspección de la totalidad de los impuestos, es
decir, le ofrece a Cataluña la Hacienda propia; también se
compromete a que si baja la renta per cápita catalana, para
compensarla, Cataluña dejaría de colaborar en la solidaridad
interterritorial.
La
propuesta del PP es una aberración que atenta contra la igualdad que
debe imperar entre los españoles. El PP cae en el entreguismo mas
atroz, en la injusticia, con tal de no asumir sus responsabilidades y
acabar, con la ley en la mano, con el desafío independentista
catalán.
Si
lo que el Partido Popular le ofrece a Cataluña se lo diera a las
demás CCAA, España sería inviable. Resulta curioso observar, que
mientras que una parte importante de la ciudadanía lo que quiere es
acabar con los privilegios que suponen el concierto vasco y navarro,
el PP va en sentido contrario, beneficiar y dar privilegios a las
comunidades ricas y aumentar las diferencias con respecto a las más
pobres.
Esta
claro que el chantaje autonómico funciona en este país, sobre todo
si se encuentra en el Gobierno central a políticos tan pusilánimes
y cobardes como Rajoy.