En
una democracia, a nadie se le puede impedir que exprese sus ideas, el
que lo hace es un fascista y un intolerante.
Este
pasado lunes iba a intervenir, dentro del ciclo de conferencias que
organiza el diario El Mundo en el salón de actos del Hotel Los
Lebreros de Sevilla, nuestro ministro de Educación. La charla no
pudo celebrarse, fue boicoteada por la acción perturbadora de un
grupo de alborotadores, de una minoría que privó a los ciudadanos
que abarrotaban el salón de su derecho a escuchar las palabras del
ministro Wert.
La
consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Mar Moreno, hizo
lo que debía y condenó los bochornosos hechos, pero la ejecutiva
regional del PSOE y de IU mostraron sus simpatías con los
energúmenos fascistas e intolerantes que protagonizaron semejante
espectáculo.
Que
los dos partidos que gobiernan en la actualidad Andalucía apoyen
este tipo de fechorías demuestra lo preocupante de la deriva
totalitaria de los dos principales partidos de izquierdas en nuestra
región.
Si
la solución para PSOE e IU es que todo el que no piense como ellos
debe ser amordazado, se le debe impedir hablar, apaga y vámonos, no
saben lo que es la democracia. El derecho de reunión y la libertad
de expresión deben ser respetados en un sistema que se proclame como
democrático.
Escuchar
a la socialista Verónica Pérez, sentenciar que “quien siembra
vientos, recoge tempestades”, resulta intolerable, según ese
dicho, tras los ocho años de Zapatero, ¿que tendrían que haber
hecho los ciudadanos con Zapatero y con el PSOE?
Y
que conste, soy alguien que siempre me he mostrado muy crítico con
las decisiones que ha tomado y está tomando nuestro Gobierno.
Buen ártículo Alejandro…Me sorprende porqué las noticias de Andalucía son las que menos suenan en los telediarios…Siempre lo he pensado..y los que vivís allí sabéis todo lo que se cuece…
El derecho de expresión nunca debe de ser callado.