Son
informaciones publicadas por medios de comunicación nacionales,
todas parecen bastante concluyentes. Mientras tanto, los medios de
comunicación de Cataluña, no dicen “ni pío” al respecto. Es lo
que ocurre cuando los medios de comunicación viven del poder, de esa
manera están incapacitados para controlar a los que les alimentan.
En
el saqueo del Palau, se demuestra inequívocamente que CiU es mucho
mas que un partido político, CiU es un clan mafioso que dirige una
serie de tramas corruptas con las que se financia, en el Palau
volaron seis millones de euros de los contribuyentes catalanes y
fueron a parar a los bolsillos de Artur Mas y sus compinches.
En
los informes policiales publicados queda reflejada como la trama
convergente recibía financiación ilegal a cambio de conceder obra
pública a empresas. El informe de la Unidad de Delincuencia
Económica y Fiscal (UDEF) es demoledor, y a raíz de él, el juez
instructor del caso impuso a Convergencia una fianza de 3,2 millones
de euros, como responsable “a título lucrativo” del saqueo de
esa institución.
Pascual
Maragall sabía lo que decía, cuando en el año 2005 acusó, en una
sesión del Parlamento de Cataluña, a CiU de cobrar comisiones del
tres por ciento por la adjudicación de obras.
Este
chiringuito de delincuentes de CiU ha funcionado siempre, pues
incluso en el periodo del tripartito, CiU mantenía el control de
diputaciones y ayuntamientos, entes de gran actividad en la concesión
de obra pública.
El
silencio informativo en Cataluña, pretende ocultar la “estercolemia”
que padece Ciu en particular, y el nacionalismo independentista en
general, múltiples actividades delictivas que en ningún caso
deberían de quedar impunes.
Los
que enarbolan el lema de “España nos roba”, llevan décadas
chupándole la sangre a los ciudadanos catalanes, saqueando las arcas
públicas y robando el futuro a su ciudadanía. Ahora tratan de que
sus descubiertas fechorías no lleguen a los oídos de los votantes.
No les ha bastado con llevar a cabo una gestión catastrófica y
arruinar a Cataluña.
Conociendo
lo que ya se conoce, nos hace pensar, que todo el montaje de la
independencia y el desafío que conlleva, no es mas que una cortina
de humo para esconder su mala gestión y sus actividades mafiosas.
Es
descorazonador que una mayoría de ciudadanos catalanes aún estén
dispuestos a votar a un partido que se olvidó de la honestidad hace
ya demasiado tiempo.
Las
elecciones son el día 25, y curiosamente, el único candidato de un
partido, de los que actualmente tienen representación parlamentaria,
que ha denunciado, abiertamente y en público la corrupción de CiU,
ha sido Albert Rivera, el líder de Ciudadanos. No es de extrañar,
que los sondeos le den una subida de escaños espectacular. Contrasta
con la postura del Partido Popular, que cuando se refiere a este
asunto lo hace “con la boca pequeña” y con mucha menos claridad.
Supongo que esta actitud se deberá, al miedo a que les recuerden la
corrupción de los suyos en otros lugares.
Considero,
que la obligación de todos los demócratas de este país, es
intentar que los catalanes conozcan estos hechos. Utilicemos las
redes sociales y todos los medios posibles a nuestro alcance para que
los catalanes conozcan la verdadera cara de sus “salvadores”.