Rosa
Díez, portavoz de UPyD, defiende hoy en el Pleno del Congreso varias
enmiendas a una reforma del Código Penal para castigar con penas de
tres a cinco años de prisión la convocatoria ilegal de referendums.
UPyD
ha sido muy hábil, ya que ha aprovechado que el Ministro de Justicia
presenta hoy la reforma del Código Penal en materia de transparencia
y fraude fiscal para colar sus enmiendas y así obligar a PP y PSOE a
votar a favor o en contra de esta iniciativa.
Debemos
recordar, que fue el gobierno de Aznar el que impulsó este cambio
legislativo que después fue derogado a instancias del Ejecutivo de
Zapatero, quien por lo visto pretendía con esta derogación, allanar
el camino a las CCAA con gobiernos independentistas rebeldes para que
les fuera mucho más fácil romper la unidad de la nación española.
Esta
iniciativa de UPyD goza de la simpatía de la mayoría de los
diputados populares, quienes así lo manifiestan en privado, y por
supuesto, de la inmensa mayoría de los ciudadanos, el problema
reside en que es posible que Rajoy imponga la disciplina de voto y
obligue a los suyos a votar contra su conciencia, algo por otra parte
muy usual en el parlamentarismo español de hoy en día. Aunque deseo
que eso no se produzca, por el bien de todos.
Muchos
ciudadanos tenemos muy claro, que cuando el PSOE eliminó este
artículo del Código Penal se privó al Estado de un instrumento
esencial para la represión de unas conductas que suponen un
auténtico desafío al orden constitucional y una transgresión del
orden jurídico constituido, lo que constituye, un ataque directo a
la democracia.
Es
evidente que introducir estas penas puede disuadir a quienes, como
Artur Mas, tienen la intención de desafiar la legalidad. Si esta
propuesta de UPyD fuera rechazada, aboca al Gobierno a tomar medidas
excepcionales y mucho más traumáticas, como la aplicación del
artículo 155 o la declaración del Estado de Sitio o el Estado de
Excepción, si la consulta ilegal se lleva a efecto, y como es lógico
pensar, supone una grave alteración de las instituciones
democráticas.
Supongo
que Rajoy continua con la cantinela esa de que opta por el dialogo y
el acuerdo para solucionar el problema con el Gobierno de Cataluña.
Tras leer el delictivo programa electoral de CiU, es razonable pensar
que la política de apaciguamiento y paños calientes de Rajoy es
inservible. Si el PP vota hoy en contra de la propuesta de UPyD,
empezaré a preguntarme, al igual que lo harán muchos compatriotas,
a que bastardos intereses sirven Mariano Rajoy, su Gobierno y la
cúpula del PP. Estoy harto de hablar con militantes y simpatizantes
del PP y están abochornados por la estrategia que está empleando
este Gobierno para afrontar el problema del independentismo en
Cataluña.
De
nuevo, tacharan a Rosa Díez y a los suyos de oportunistas, pero hay
que reconocer que UPyD está teniendo el acierto de plantear en el
Parlamento iniciativas que coinciden con el sentir de millones de
españoles, independientemente de su adscripción política, dejando
siempre en evidencia a esos viejos partidos, llamados nacionales en
otro tiempo, y que a fecha de hoy nadie sabe al servicio de que
intereses están.