Para
hacer el análisis de lo que ocurrió ayer, hay que partir de la
premisa de que no tiene nada que ver la realidad gallega con la
realidad vasca.
En
Galicia, ha arrasado el PP gracias a su candidato, que es percibido
por los gallegos como un buen gestor, aunque en el tema lingüístico
no ha actuado como debía y ha defraudado a mucha gente. El PSG ha
cosechado un fracaso estrepitoso, quizás motivado por un candidato
de perfil bajo que lanzaba el mensaje de pactar con el diablo con tal
de evitar que gobernase la derecha.
Un
dato que pocos apuntan es el gran aumento de votos independentistas,
si el BNG en 2009 tuvo 271.000, ahora, la suma de AGE y BNG han
conseguido 336.000, un dato que me parece muy preocupante.
Ahora
dicen algunos, que la rotunda victoria conseguida en Galicia salva el
liderato de Rajoy, mas bien pienso yo que a Rajoy le ha salido un
serio competidor dentro de su partido.
Los
resultados en el País Vasco podemos calificarlos como de
desastrosos, sobre todo para aquellos que nos sentimos profundamente
españoles y profundamente demócratas.
El
independentismo es el gran triunfador en las elecciones vascas, entre
el PNV (35%) y Bildu (25%), tienen el 60% de la Cámara, es decir,
abrumadora mayoría de los que quieren avanzar en el camino de la
independencia. El PSOE-PSE y el PP han cosechado un estrepitoso
fracaso; los populares del friki Basagoiti se han hundido
electoralmente y se convierten ahora en un partido irrelevante. Por
su parte, UPyD, ha mantenido su escaño de forma muy meritoria, si
tenemos en cuenta el contexto en el que se han desarrollado estas
elecciones.
Ahora
todos se preguntan si Urkullu gobernará con Bildu o con el PSE, lo
mismo gobierna en minoría y se apoya puntualmente en Bildu en todo
lo referente al desafío independentista que de seguro plantea en
coordinación con CiU y sus cómplices.
En
fin, esto es lo que pasa cuando los dos grandes partidos se dedican a
jugar a los pactos con los enemigos del Estado de derecho, ellos
nunca debieron olvidarse de que su obligación era defender las
libertades, y no, pactar con los liberticidas para conseguir el poder
o mantenerse en él. El miedo de Rajoy a usar las herramientas
legales del Estado de derecho contra los proetarras ha conseguido que
la Bestia se siente ahora en las instituciones democráticas con la
finalidad de expulsar de ellas a quienes creemos en la Constitución
y en España.
Las
palabras de Mª Dolores de Cospedal, diciendo que el culpable de lo
que ha pasado en el País Vasco es el Tribunal Constitucional por
legalizar Bildu, me parecen bochornosas. Rajoy se comprometió a
ilegalizar a los partidos proetarras y ha faltado a su promesa, ellos
son los únicos culpables. Todos sabemos que la Justicia no es
independiente y que el PSOE cuando gobernaba imponía el sentido de
las sentencias al TC, por lo visto el PP no es capaz de hacer lo
mismo para ilegalizar a los amigos de ETA.
Rajoy
acabó con el PP de la dignidad en el País Vasco, sí, ese de los
Jaime Mayor con 19 escaños y María San Gil con 15 escaños. Ahora
se ha quedado con 10 escaños tras traicionar a las víctimas, unas
victimas que van a tener que ver, como en los escaños que se
sentaban compañeros asesinados, ahora se sientan amigos de los
terroristas, gente que nunca ha condenado los crímenes.
Ahora
todos sabemos lo que va a pasar, la pinza PNV-CiU, una alianza para
realizar una política de hechos consumados y encaminada a
desestabilizar definitivamente a España. Yo personalmente, no veo al
timorato de Rajoy capaz de hacer frente a este desafío, al igual que
otros muchos españoles, el futuro me preocupa.