Hoy
se están celebrando las elecciones autonómicas en Galicia y en el
País Vasco, y curiosamente, la prensa escrita sigue dedicándole
mucho espacio a lo que ocurre en Cataluña.
En
Galicia, todos los sondeos dan al Partido Popular como ganador, y
además, con mayoría absoluta. Posiblemente, eso sea lo mejor para
esa comunidad, ya que la alternativa sería un conglomerado de
partidos independentistas que junto con el PSG seguro que hundirían
Galicia, al igual que lo hizo el tripartito de triste recuerdo en
Cataluña. La única duda que se desvelará esta noche es si, la UPyD
de Rosa Diez, y el SCyD de Mario Conde, consiguen representación,
para mí, sería una buena noticia que la consiguieran.
En
el País Vasco la situación es muy distinta, se da por segura una
victoria del PNV, aunque sin mayoría, y a Bildu como segunda fuerza
política, parece ser que el PSE se desploma y el PP se mantiene, es
decir, fracaso estrepitoso de los partidos constitucionalistas. La
única duda es si UPyD podrá mantener su representación, yo
personalmente deseo que ocurra.
Mientras
en el País Vasco, se van a imponer los enemigos de nuestra Nación,
en Cataluña, Artur Mas y su gobierno siguen tensando la cuerda. Ayer
manifestó Mas que “el Estado español está en un momento de
debilidad, contra las cuerda y desacreditado internacionalmente” y
que eso beneficia a Cataluña, como vemos Mas se regodea y muestra su
ruindad, restrega las desgracias en la cara del resto de España
cuando ellas afectan enormemente también a los catalanes.
Aunque
nuestro Rey y el príncipe Felipe, se empeñen en quitarle
importancia a lo que está ocurriendo en Cataluña, nadie duda de que
estamos en el momento de mayor incertidumbre y de mayor fragilidad
desde el final de la Guerra Civil.
Ya
hasta se atreven a posar, Mas y Urkullu, para escenificar un pacto
destinado a destruir a España como nación.
La
España de derechas nos dice que el culpable de todo lo que pasa es
Zapatero y las políticas que llevó a cabo durante los últimos ocho
años de gobiernos socialistas. En parte tienen razón, esas
políticas son en buena parte las responsables de lo que ocurre. Pero
no podemos ser tan simplistas, Rajoy prometió que ilegalizaría a
los partidos proetarras si llegaba al poder, llegó y no lo hizo,
siguen en las instituciones y van a cosechar unos resultados, para
ellos, extraordinarios. Rajoy, ante el desafío independentista
catalán, ha podido suspender la autonomía y por cobardía no lo ha
hecho.
Cuando
nos dicen desde el gobierno, que no tienen armas legales para
aplicárselas a Mas, me sorprende, si no las tienen, que utilicen la
mayoría absoluta de que disponen en las dos cámaras para cambiar de
urgencia la legislación, y así podrán enchiquerarlo, que es lo que
se merece.
Me
niego a seguir hablando de Zapatero, ahora Rajoy ya no tiene
coartada, si no hace lo que debe es, o por falta de agallas o porque
defiende intereses ocultos contrarios a los intereses de España.
Lo
he dicho en mas de una ocasión, en el asunto de los separatismos mi
solución sería declarar ilegales a los partidos independentistas,
que es lo que sucede en países de nuestro entorno que tienen mucha
más solera democrática que nosotros y, suspender las autonomías
vasca y catalana, de esa manera sería como únicamente se acabaría
con la situación actual, una situación que nos está haciendo un
enorme daño a los españoles. Si a la crisis económica le sumamos
la otra, la política, la nacional y la institucional, la situación
actual de España podemos calificarla de explosiva.