El
diario alemán, Der Spiegel, relataba a sus lectores hace pocas
semanas una historia que refleja perfectamente nuestra realidad y lo
escandaloso de nuestra situación.
Se
referían a la alcaldesa de Madrid, la popular Ana Botella, la que
para ellos ha accedido a la alcaldía por tener como único mérito
ser la señora de Aznar.
Informaban
de que el ayuntamiento es un palacio cuya remodelación ha costado
500 millones de euros y que la alcaldesa disponía de un despacho
mayor y mucho mas lujoso del que dispone el propio Obama en la Casa
Blanca.
Para
ellos es también bochornoso, que la alcaldesa disponga de un
mayordomo cuya única misión conocida es la de servirle café cuando
ella lo desee, así como, el tener 260 asesores personales y altos
cargos, que según el diario, cobran en torno a los 60.000 euros
anuales.
También
detalla que el ayuntamiento dispone de 267 coches oficiales de uso
personal, y puntualiza que son más de los que disponen todos los
ayuntamientos de todas las capitales de la eurozona juntos.
Para
ellos “Esto es el despilfarro sin medida, la ostentación suntuaria
más indecente en medio de una penuria extrema, donde Cáritas ha
tenido que atender a más de un millón de personas y un 26% de los
niños viven por debajo del umbral de la pobreza”, pero el diario
alemán va mucho más allá, se atreve a decirle a la alcaldesa ¿Como
se atreve a ir a misa y a salir a la calle?
Añadiendo
que “este es el problema de España, porque no es la excepción, es
la regla”.
Tras
leer a Der Spiegel, lo único que podemos decir es que,
efectivamente, lo que afirman es totalmente cierto; lo triste quizás
sea el hecho de que la ciudadanía española se ha acostumbrado a
estas prácticas y las ve como normales, al menos durante mucho
tiempo.
En
plena bonanza económica, cuando nos iba bien, les hemos permitido a
los políticos unos comportamientos, que ahora en plena penuria,
ellos se niegan a abandonar y a nosotros empiezan a indignarnos.
Lo
cierto es, que en Europa nos tienen perfectamente calados, que no se
fían de nosotros, y aunque no sea correcto decirlo, pienso que
tienen toda la razón en vernos así. A veces pienso que si el
rescate aún no se ha pedido es por la sencilla razón de que nos lo
negarían, o porque nos exigirían unas condiciones inaceptables
marcadas por su lógica desconfianza.
Der
Spiegel habla del ayuntamiento de Madrid, gobernado por el Partido
Popular, pero no nos equivoquemos, el despilfarro es generalizado en
las tres administraciones: central, autonómica y local, y da igual
que gobierne la izquierda que la derecha.
Los
políticos de la izquierda y de la derecha son ajenos a las carencias
esenciales y al sufrimiento que padece parte de la población y eso
es indignante, ellos se limitan a defender su privilegios y a vivir a
lo grande a nuestra costa, no a defender nuestros derechos.
Entiendo
que sin regeneración democrática no hay salida a ninguna de las
crisis que padecemos, la nacional, la institucional, la política y
la económica. ¿A que están esperando?