Nos
produce gran indignación y preocupación, la inmersión lingüística
que llevan a efecto los independentistas catalanes desde el gobierno
de esa región. Pero debe preocuparnos mucho más, la inmersión
lingüística que se practica en Baleares, bajo un gobierno del
Partido Popular que ha incumplido todas sus promesas electorales.
En
las últimas elecciones autonómicas, el PP recogía entre sus
promesas electorales, el compromiso de “garantizar la libre
elección de lengua en todas las etapas educativas”, ganó las
elecciones y tras, tras demasiado tiempo, no cumple sus compromisos,
y además, imita el “genocidio lingüístico” que “entre
comillas” tanto le critican a los independentistas catalanes.
Desde
que en mayo de 2011, Bauzá, el Partido Popular, arrasó y logró la
mayoría absoluta, ha tenido el tiempo suficiente para derogar toda
una batería de leyes, como el decreto de Mínimos, que obliga a que
al menos un 50% de las clases se impartan en catalán y que, además,
no establece máximos.
Con
la situación actual, los equipos directivos de los colegios, relegan
el español únicamente a la hora de Lengua Española.
En
Baleares, los complejos ancestrales de la derecha española causan
rubor; ellos saben que los consejos escolares están en manos del
catalanismo, pues bien, el gobierno popular, nombra como Consejero de
Educación a Rafael Bosch, una decisión que cabreó enormemente a
sus propias bases y fue aplaudida por los sectores catalanistas.
El
resultado de este impresentable nombramiento no se hizo esperar,
Bosch se niega a derogar el decreto de Mínimos o la Ley de
Normalización Lingüística, con lo que el propio consejero popular
se convierte en cómplice de los enemigos de la legalidad, de los
enemigos de la libertad.
Ante
las presiones, Bosch hace otra de las suyas, les hace a los padres
rellenar un documento donde se decanten entre catalán y español, un
documento que deben entregar en el centro escolar y que carece
absolutamente de confidencialidad. Todo esto produjo enormes
presiones a los padres que eligieron el español para la educación
de sus hijos, al final, solo el 13% de padres apostó por el español
como lengua vehicular para la enseñanza de sus hijos.
El
Partido Popular ha podido solucionarlo y no lo ha hecho, allí
también sigue decepcionando a millares de votantes.
¿Que
ha hecho este país para que los políticos de la derecha sean tan
dados a traicionar a sus votantes?
Haciendo
lo que hacen en Baleares, no nos extraña la actitud de Rajoy de no
obligar al gobierno de Cataluña a cumplir las sentencias judiciales
en lo relativo a política lingüística.
Si
la derecha deja de defender ciertas cosas ¿Para que nos sirve?
¿Tiene algún sentido su existencia?