Las elecciones del 21 de octubre en el País Vasco, se han convertido en “algo más”, gracias a las mentiras, las traiciones y las deslealtades del PSOE y del Partido Popular.
El PSOE negoció políticamente con ETA, en la que, para mí, incurrió en el delito de colaboración con banda armada, arrodillando el Estado de derecho ante una banda terrorista. La banda terrorista anunció el cese de la violencia, aunque mantiene sus arsenales de armas cargadas y en perfecto estado de conservación, listas para utilizarlas de nuevo si no reciben las concesiones políticas que se les han prometido. Ahora Patxi López nos cuenta la milonga de que su gran logro es el de haber conseguido “la paz”.
Recordemos, que el gobierno del PSOE, legalizó los brazos políticos de la banda terrorista ETA, les facilitó gobernar Guipúzcoa, San Sebastián e innumerables municipios, lo que les permite a los proetarras manejar ingentes cantidades de dinero de los presupuestos de las administraciones que controlan, también tienen representación y voz en el Parlamento nacional. Todo esto se lo debe ETA al PSOE.
Y todo esto, gracias, a que el gobierno del PSOE propició la sentencia del Tribunal Constitucional que permitió legalizar Bildu, una sentencia que permite que aquellos que no creen en nuestro sistema de convivencia, lo utilicen, se aprovechen de él y lo dinamiten desde dentro. El PSOE es culpable, ya que movió todos los resortes a su alcance para que el falló del TC fuera ese y no otro.
Y que decir del PP, Mariano Rajoy prometió que si llegaba al poder ilegalizaría a los partidos proetarras, llegó al poder y no lo hizo, además de enfrentarse con las víctimas realizando una política penitenciaria blanda e infame con los asesinos de la banda encarcelados. En el caso Bolinaga, los populares se están cubriendo de gloria. El PP nos ha mentido y nos ha traicionado a todos los demócratas de este país. El Partido Popular también es culpable.
El primer gobierno constitucionalista que ha dirigido el País Vasco, despertó ilusiones y ha sido un rotundo fracaso. El PSOE con el apoyo del PP ha gobernado acomplejado, como pidiéndole perdón continuamente a los independentistas del PNV por haberles desalojado del poder. Mientras Patxi López seguía empeñado en seguir avanzando en la linea de los compromisos adquiridos por el anterior gobierno durante la negociación con ETA, Basagoiti se limitaba a decir frases ocurrentes para que fueran titulares en los medios de comunicación, todo muy lamentable.
Ahora, el caradura de Basagoiti nos dice que las próximas elecciones son un plebiscito, o ellos, el PP, o el proyecto rupturista que representan los demás, cuando todos sabemos que si gobierna un proyecto que busque la secesión es gracias a las promesas incumplidas de su partido.
Nos digan lo que nos digan el PP y el PSOE, en el País Vasco sigue imperando la dictadura del miedo, las elecciones allí no son libres; y pese a la campaña publicitaria popular, los cerca de 300.000 exiliados no van a poder votar.
Aquí la pregunta es, si Urkullu pactará con Bildu o con el PSE, posiblemente opte por liarse la manta a la cabeza, pactar con los proetarras y lanzar un órdago a la unidad de España.
La suerte está echada, los enemigos de la Constitución y de España van a ganar por goleada, y los cobardes, acomplejados, mentirosos, desleales y traidores van a ser barridos.
Los vascos que se sientan españoles deben de pensarse muy bien si los socialistas o los populares se merecen su voto.