Para el próximo 25 de septiembre hay convocada una concentración con el fin de rodear el Congreso de los Diputados, y según los convocantes, “permanecer allí de forma indefinida, hasta conseguir la disolución de las cortes y la apertura de un proceso constituyente para la redacción de una nueva constitución, esta vez sí, la de un estado democrático”.
Tengo que decir, que si bien, los fines de esta convocatoria pueden ser calificados por mi de “alucinantes”, tras leer el manifiesto hecho público por los promotores, tengo que decir que parte de razón les asiste en el análisis que hacen de la situación actual. Reproduzco a continuación cuatro párrafos de ese manifiesto para que vosotros mismos seáis los que saquéis vuestras propias conclusiones:
“Nosotras, personas comunes hartas de sufrir las consecuencias de vivir en un sistema condicionado y coaccionado por los mercados, que es a todas luces insostenible, y nos ha llevado a ser víctimas de una estafa a gran escala a la que han llamado crisis, nos unimos para redactar este manifiesto e invitamos a toda la ciudadanía a unirse a las peticiones y reivindicaciones que reclamamos y exigimos en él”.
“Consideramos que la situación ha traspasado todos los límites tolerables y que somos víctimas de un ataque sin precedentes por parte del poder económico, que utilizando la crisis como pretexto, está arruinando nuestras vidas, y cuyos culpables son quienes se han configurado como una oligarquía intocable, con la complicidad de todas las fuerzas políticas representadas en el parlamento, manipulando todos los poderes del Estado para mantener sus privilegios y enriquecimiento desmedido e ilícito”.
“Ya no hay manera de ocultar que vivimos un gigantesco fraude social, con gobiernos que sistemáticamente nos traicionan haciendo exactamente lo contrario a sus compromisos electorales, y que no hay justicia alguna en los tribunales para los banqueros, políticos y empresarios culpables de la situación. Solo vemos como esta estructura de poder viciada e inmoral implanta políticas que acaban con nuestros derechos y destruye nuestras vidas, y como somos víctimas de una represión injustificable cuando demandamos un cambio en la situación”.
“Creemos que el problema es de tal envergadura y sus raíces tan profundas que su solución no pasa por efectuar reformas basadas en los mecanismos del sistema político actual”.
Desde mi punto de vista, esta convocatoria, y todas las que se produzcan de aquí en adelante, tienen como origen, el hecho de que parte de la ciudadanía tiene ya muy claro que ninguno de los partidos que pueden gobernar nuestro país, están dispuestos a realizar los cambios necesarios para que nuestro sistema político sea realmente democrático, justo y limpio.
Supongo que todos tendréis claro, que en absoluto me identifico con quienes convocan esta acción. Solo tenéis que echarle una mirada a lo que exigen para daros cuenta de que estamos hablando de una iniciativa de corte rupturista y revolucionaria, cuando yo siempre he abogado por refundar nuestra democracia mediante una segunda Transición.
De todas formas, no puedo esconder mi deseo de que el 25 de septiembre sirva para meterle el miedo en el cuerpo a nuestra nefasta clase política y al bipartidismo, lo mismo, no tienen mas remedio que empezar a “ponerse las pilas”.