Todos los países tienen una bandera y un himno, unos símbolos que representan a la nación correspondiente, unos símbolos que representan a toda la ciudadanía y a todos los territorios de cada país, unos símbolos que representan una historia y un destino común.

En la mayoría de los países, los símbolos nacionales son amados, o por lo menos respetados, por sus nacionales, y su ultraje suele estar tipificado como delito muy grave.

La formación de una nación es un proceso muy largo y muy complejo, generaciones y generaciones de hombres y mujeres trabajaron hasta la extenuación, derramaron su sangre y dieron su vida, para que sus descendientes, nosotros, disfrutemos de esto que llamamos España.

Si, esto es España, la cainita España, una Nación que se empeña en tener siempre mas problemas de los precisos. A lo largo de nuestra historia ha quedado suficientemente demostrado que nos “va la marcha”, que en vez de sumar esfuerzos para que nuestro país alcance las mayores cotas de bienestar interno y sea respetado lo más posible en el mundo, nos dedicamos a las luchas internas, a las luchas entre compatriotas, entre hermanos.

Hasta hace muy poco tiempo, llevar los colores nacionales se interpretaba en clave ideológica, y rápidamente te ponían la etiqueta de “facha”, o sea, de derechista. Esto comparado con lo que sucede en el resto de países resulta sorprendente, en cualquier país normal todos usan y se sienten orgullosos de sus símbolos nacionales. Quizás el problema sea que, parte de la izquierda, aún sigue identificando a nuestra bandera y a nuestro himno con el franquismo, por lo que ellos se sienten aún herederos de la II República, por ello usan casi exclusivamente en sus actos políticos la dichosa bandera tricolor, una bandera que representó un periodo de nuestra historia bastante trágico.

Resulta sorprendente que nuestro himno sea el único del mundo civilizado que no tiene letra, los partidos por lo visto no se ponen de acuerdo. Personalmente creo que cambiando muy poco del himno utilizado durante el régimen anterior estaría solucionado el asunto. Con solo cambiar el “alzar los brazos” y el “himno de la fe” por algo lógico, el resto debe ser perfectamente asumible. El problema es que parte de la izquierda y los nacionalistas quieren descafeinar el himno de patriotismo, y eso en un himno nacional es imposible. Una verdadera pena, el cáncer lo tenemos dentro.

Pero no acaba ahí la cosa, en España padecemos la lacra del separatismo o independentismo, catalán o vasco, sus partidos desafían continuamente la legalidad, ultrajando siempre que pueden los símbolos nacionales consagrados en nuestra Constitución.

La actual situación no puede seguir durante mucho más tiempo, las leyes deben de ser cambiadas, como mínimo, todo ciudadano o cargo público que ultraje nuestros símbolos nacionales debe pagar con cárcel su acción, y en el caso del cargo público debe ser inhabilitado de por vida. Cuando los que vulneran la Ley de Banderas son administraciones, el Estado de Derecho debe actuar de inmediato y con contundencia.

Yo creo que ya va siendo hora de plantearse si en nuestra democracia deben tener cabida partidos que utilizan las ventajas del sistema para destruirlo y que no defienden nunca en su acción política el interés general. La ilegalización de los partidos independentistas, es decir, ya todos los denominados nacionalistas, debería empezar a estar sobre la mesa. O todos remamos en el mismo sentido y con la misma meta, o mal nos irá.

Un comentario en «Símbolos Nacionales e independentismo.»
  1. Creo que estás muy acertado en tus comentarios, en cualquier país se sienten orgullosos de su bandera y de su himno..aquí muchos no sienten nada y es importante sentirse integrado en el país que se vive…Las mentalidades tienen que cambiar.

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