Desde que llegó Mariano Rajoy a la presidencia del gobierno, se ha dedicado a pedir ayuda a Europa, se ha dedicado a hacer recortes en los servicios públicos básicos, le ha bajado el sueldo a los funcionarios y se ha dedicado a subirnos los impuestos. Por cierto, todo lo que dijo con reiteración que no haría. Curiosamente, cuando le preguntamos sobre que va a hacer para adelgazar las administraciones, responde que están en conversaciones con el PSOE tratando este asunto.
No hace falta ser un lince para saber que Mariano Rajoy nunca hará lo que tiene que hacer. De los 450.000 de cargos públicos que hay en España, es decir, del casi medio millón de políticos que comen del presupuesto y se comen tres de cada cuatro euros que ingresa el Estado, sobran como mínimo 200.000. ¿Alguien piensa que va a haber acuerdo entre PP, PSOE, IU y nacionalistas para enviar al paro a dos centenares de miles de sus militantes?
Estamos hablando de que las distintas administraciones recuperen un 30% del dinero que ahora se gastan en mantener a toda una legión de enchufados, vividores, aprovechados y mangantes. Una gente que siempre apoya a su partido y sigue sus consignas, para así nunca perder el chollo, una gente que no hace nada útil para la sociedad, que son auténticas sanguijuelas aferradas y viviendo a costa de la ciudadanía.
Y estos solo son los cargos públicos. Ahora que la tendencia es que no aumenten los funcionarios, resulta que los eventuales se disparan, los asesores se disparan, los enchufados se desbordan, y todos estos también viven a nuestra costa y son imposibles de cuantificar.
Que no nos engañen políticos como Esperanza Aguirre cuando propone disminuir el número de parlamentarios autonómicos, es solo un gesto absurdo, lo que hay detrás de esta medida es disminuir el número de representantes para que el bipartidismo se blinde frente a la entrada de pequeños y nuevos partidos que exigen medidas de regeneración democrática , mientras menos escaños, mas difíciles de conseguir, y más con las trabas que ya se han encargado de ponerles.
Por poner un ejemplo, Alemania tiene el doble de población que España y tiene la cuarta parte de cargos públicos, es decir, por cada cargo público en Alemania, hay ocho en España, una auténtica tomadura de pelo y una vergüenza.
En la mayoría de las democracias, los que llegan a la política, lo hacen con la intención de ser útiles y de servir a los ciudadanos, aquí no ocurre eso, aquí se llega para quedarse y para enriquecerse, importando un bledo el interés general.
Digamos las cosas claras, los partidos antiguos, los que controlan el parlamento, tienen una concepción de la política “a la griega”, y con esa mentalidad jamás saldremos del agujero en el que nos encontramos, agujero económico, agujero político, agujero institucional, todos estos agujeros hacen que nos encontremos ante una gran encrucijada también en lo nacional.
Llevan muchos años diciéndonos que estábamos a nivel europeo, que todo iba bien. Hasta Zapatero se atrevió a decirle a algún vecino que le íbamos a adelantar económicamente hablando, lo que no nos decía ninguno era que, por ejemplo, nuestro salario mínimo interprofesional era de 624 euros, mientras que en Irlanda era de 1653 euros y en Francia de 1350 euros, y que aquí los precios de casi todo no eran más baratos.
Nos han tenido instalados en el engaño hasta que todo empieza a derrumbarse, con todo se niegan ha realizar los cambios imprescindible. Mi pregunta es, ¿cuando ya no puedan estrujarnos mas a los ciudadanos que pasará?