Hay ciertos colectivos ciudadanos, de los que casi nunca se habla en los medios de comunicación, y que sufren en sus carnes la incompetencia de las administraciones.
Me refiero al colectivo de los ganaderos, un colectivo que en ciertas zonas del país está sufriendo enormes pérdidas debido a que los lobos siguen en su imparable avance hacia cada vez mas el sur de nuestra península.
Si el lobo es una especie protegida, las administraciones deben indemnizar a los ganaderos que sufran bajas entre sus animales, algo muy lógico y que desgraciadamente los políticos parecen no entender.
La legislación impide que cuando una res muere, pueda dejarse como carroña para lobos, zorros, buitres….Esto agrava más el asunto y cada vez se producen más bajas entre ganado sano.
Cuando vemos en la televisión documentales sobre los Parques Nacionales de África, nos damos cuenta como allí se ha solucionado el problema con sensatez, si una res es muerta por un animal salvaje su dueño recibe una compensación, así es la única manera de que los nativos respeten la vida de los animales salvajes.
Pues bien, aquí, los que nos gobiernan han tenido la expléndida idea de que sean los propios ganaderos los que corran con los gastos de suscribir una póliza de seguro que les cubra de los ataques de los lobos a su ganado. Está claro que los ganaderos se han opuesto, algo lógico por otra parte, el lobo es un animal protegido y su propietario es el Estado, él debe ser el que suscriba y costee dicha póliza.
Posiblemente este sea un tema que los “urbanitas” lo vean como que no es de su mundo y que por lo tanto no les atañe ni les importa, lo que si es cierto es que resulta esperanzador el comprobar que los lobos teniéndolo todo en contra parece que se han propuesto colonizar de nuevo la totalidad de la península ibérica, es decir, recuperar los territorios que fueron suyos en el pasado.
Debemos reconocer que esta historia es como una luz de esperanza en el mundo en que vivimos, con las continuas agresiones y la insensibilidad reinante hacia nuestro medio ambiente.