El preacuerdo entre el PSOE y
la extrema izquierda podemita, hace temblar la economía antes incluso de
haberse conformado. Justo en el momento en que Sánchez e Iglesias se fundían en
un abrazo, la bolsa se hundía hasta cotizar en el nivel de los 9.100 puntos.
Ni la imprecisión de las
medidas económicas del preacuerdo, ni las fingidas palabras del Gobierno en
funciones para tranquilizar, a los mercados y a los inversores, han engañado a
nadie. El PSOE es el partido socialista más radical de Europa y, encima, pretende
meter en su Gobierno a una formación comunista, algo imposible en cualquier
democracia occidental. Por ello, no hay que ser ninguna lumbrera para saber que
Podemos, sacará a luz los más dañinos instintos del PSOE de Sánchez
Es casi imposible, que
Sánchez no sea investido en la segunda votación, pues resulta de ciencia
ficción pensar que los golpistas, los separatistas y los proetarras, unan sus
votos a los de PP, Vox y Cs para impedirla, teniendo en cuenta, que este
gobierno tendría un vicepresidente y ministros partidarios del mal llamado
derecho de autodeterminación de las regiones que conforman la nación española.
Pedro Sánchez, y los bandidos
de los que se va a rodear, van a subir los impuestos, incrementar el gasto,
incrementar el salario mínimo, controlar los alquileres, hacer más rígido el
mercado laboral y subir irresponsablemente las pensiones a costa de los
actuales trabajadores y de un mayor endeudamiento público. Todo lo contrario de
lo que hay que hacer para espantar la crisis económica a la que nos ha llevado
Sánchez.
Los mercados están alarmados,
todos estamos alarmados ante un Gobierno al que calificó Sánchez hace muy poco
como que «no dejaría dormir tranquilos al 95% de los españoles».
Parece que solo Vox le dice a los españoles en voz alta lo que ocurre, otros
parecen temer levantar la voz.
