Aún recuerdo, cuando tras el
golpe de Estado en Cataluña, nuestro Rey “puso su corona sobre la mesa” y se
dirigió a todos los españoles en un discurso vibrante que consiguió ponernos
las pilas a todos, incluido el gobierno de Rajoy, e hizo que un millón de
españoles catalanes se tiraran a la calle portando nuestra bandera nacional.
Si comparamos lo dicho por
Felipe VI entonces, con la sentencia del Tribunal Supremo, nos damos cuenta de
que se trata de una enmienda a la totalidad a las palabras de nuestro Rey y a
lo que pensamos la mayoría de los españoles.
Por entonces, los fiscales y
el abogado del Estado, tuvieron muy claro de que era rebelión, pero de
inmediato, Pedro Sánchez, maniobró y puso a otro abogado del Estado en el caso,
este mucho más dócil, que accediera a tipificar el delito como sedición, ahí
empezó todo.
Que nadie dude, que esta sentencia
forma parte de un pacto post electoral entre el PSOE y ERC, Sánchez ni siquiera
se verá en la tesitura de tener que indultar a los golpistas, pues al tener
Cataluña cedidas las competencias penitenciarias, el actual gobierno golpista
de Cataluña, pondrá de inmediato en la calle a los condenados, a sus camaradas,
ya sea en semilibertad o accediendo al tercer grado, para nuestra vergüenza y
la de nuestra Nación.
Por todo esto, me indigna la
mansedumbre desplegada por Casado y por Rivera, quienes ni se atreven a
criticar la sentencia, empiezo a pensar seriamente, que Partido Popular y
Ciudadanos son parte del problema y no su solución.

Yo no entiendo de política pero veo cosas muy injustas con la justicia. ¿Puede Pedro Sánchez cambiar todo a su antojo? ¿Cuál es el papel del rey? ¿Cómo justifican lo que pasó en Cataluña?
Creo que para antes de conseguir los rebeldes catalanes el 3er grado en Diciembre, ya se habrá declaro nueva guerra civil, al menos en Cataluña salvo, que el Jefe del Estado tome seriamente cartas en esta Rebelión catalana para acabar definitivamente con ella, aun a riesgo de que nos salga otro general Primo de Rivera, eso o el ególatra Vi rey Sánchez y sus acólitos acabarán con nuestra muy sudada y querida España