Creo que es bueno que los andaluces sepan que el Partido Popular ha incumplido el acuerdo al que llegó con Vox para que Juanma Moreno llegara a la presidencia de la Junta de Andalucía.
Que nadie piense, que por acoger a trece menas Vox ha dejado de apoyar al actual gobierno andaluz, lo de estos menores no acompañados solo ha sido la gota que ha colmado el vaso de un rosario de incumplimientos. Ya no se puede descartar que en el próximo otoño haya elecciones autonómicas en Andalucía. De entrada, ya han anunciado los de Abascal que no apoyarán los próximos Presupuestos andaluces.
Recordemos que el origen de esta ruptura estuvo en las irresponsables declaraciones de una consejera de Ciudadanos, Rocío Ruiz, que hizo un llamamiento a los menores de Marruecos. No recordándose un efecto llamada como este, pronunciado por un miembro del gobierno andaluz.
Pero hay una variable que está ahí y que nadie puede saber si podría ocurrir, me refiero a la posibilidad de que los parlamentarios andaluces del casi fallecido partido naranja decidan por su cuenta impedir que esa convocatoria de elecciones se lleve a efecto ¿Y cómo? Pues con una operación a la murciana pactando con la izquierda una Moción de Censura que en absoluto es descartable. Tengamos en cuenta, que la casi totalidad de los miembros de Ciudadanos que ocupan un cargo público “se quedarán sin chollo” tras las elecciones, por ello, impidiendo que se celebren se garantizan acabar la legislatura cobrando, y lo mismo, sus nuevos socios, el PSOE, les pueden ubicar en cualquier chiringuito para seguir viviendo de todos nosotros.
No sé qué tiene la política, que todo el que vive de ella pretende perpetuarse agarrado eternamente a la ubre pública.
Como se llama coger un menor sin permiso de sus padres, rapto. Esto es lo que están haciendo todas las organizaciones que viven de subvenciones.