Desde los años 80, los diferentes gobiernos de izquierdas que hemos padecido, apostaron por las renovables y demonizaron la energía nuclear, y como ha pasado en tantos asuntos, los gobiernos de derechas que se alternaron, fueron continuistas con respecto a lo hecho por sus antecesores, y el resultado de ello, ahora lo sufrimos, pagando la electricidad más cara de occidente. Como consecuencia de ello, aumento enorme de la pobreza energética y aumento de los costos de nuestras empresas haciéndolas menos competitivas.
Parece una broma que la parte comunista del Gobierno, amenace a la socialista con convocar movilizaciones en su contra para pedir la adopción de medidas para frenar la escalada de precios y minimizar el daño social que provoca. Hasta la ministra Ribera, contempla ya la pretensión comunista de crear una empresa pública de suministro eléctrico. Lo que no se nos dice es ¿para qué? Ya que ni hay fallos de suministro, ni hay fallos de calidad, y hay hasta exceso de capacidad de generación ¿De verdad pretenden que nos creamos que esa empresa pública nos suministraría la electricidad a precios menores?
Lo que de verdad querrían estos jurásicos comunistas es lo que siempre hicieron, expropiar, nacionalizar, es decir, robar, y arruinar a medio plazo a las eléctricas, pero como no pueden, pues crearán un macro chiringuito donde colocar a sus segundos espadas en los consejos de administración y a sus parásitos de menor nivel como curritos, se conoce de sobra el sistema que siempre emplean.
Entendámoslo de una puñetera vez, la luz es cara porque soporta muchos costes que no le son propios y muchísimos impuestos.