Solo hay que leer con detenimiento el informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, para darse definitivamente cuenta de a lo que se ha dedicado el PSOE durante las décadas que gobernó la Junta de Andalucía. Este informe de la UCO se ha conocido al realizar el Servicio Andaluz de Empleo una auditoria.
Ese chiringuito socialista denominado Fondo de Formación y Empleo (Faffe) funcionó como una agencia de colocación (2003-2011) para que el PSOE colocara única y exclusivamente a los suyos, y lo hizo hasta semanas antes de que decidieran disolverlo para borrar pruebas, enchufando a los últimos 16 parásitos. Conviene recordar que el por entonces director de la Faffe va a ser juzgado por gastarse dinero público en prostíbulos entre los años 2004-2010.
El socialista Griñán, presidente que disolvió la Faffe, había pactado previamente con los corruptos sindicatos, UGT y CCOO, el blindaje de los 1.664, parásitos más que trabajadores, para que entraran a formar parte de la plantilla del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), eso sí, manteniendo unas retribuciones muy superiores a los de cualquier funcionario o laboral de la Junta de Andalucía con la misma categoría profesional.
Con toda esta información en sus manos, la actual Junta de Andalucía gobernada por el Partido Popular y por Ciudadanos, ha decidido no despedir ni a uno solo de los miles de parásitos socialistas que fueron contratados de manera arbitraria e irregular. A cobardes no hay quien les gane.