En Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba) dos inmigrantes violaron a una joven la pasada semana; cuatro inmigrantes ilegales alojados en hoteles de Canarias a nuestra costa, violaron a una mujer de 36 años; dos inmigrantes senegaleses admitieron haber violado a una joven en los baños de una discoteca de Granada, son ejemplos de una interminable lista que demuestra que esa izquierda que permite que nuestras fronteras sean un coladero, están poniendo en serio riesgo la seguridad de todos nosotros, pero especialmente, la de nuestras mujeres, ya sean esposas, hijas o hermanas.
En todos los casos a los que me he referido ¿Dónde estaban todas aquellas mujeres que se manifestaron contra la famosa manada española de Pamplona? De los españoles se apresuran en dar sus datos personales, de los inmigrantes se oculta todo.
Es la ideología marxista de socialistas y comunistas, cuyo fin último es criminalizar a esa parte de población que beneficia a sus intereses, es decir, los varones, blancos y heterosexuales.
Para el feminismo radical que sufrimos, ¿existen víctimas de primer nivel y víctimas a las que despreciar por la nacionalidad del delincuente? Que asco da esa izquierda que no quiere ofender a los inmigrantes y justifica todas sus acciones.
Las demagogas progres disfrazadas de un feminismo convertido en ideología no se han molestado en organizar protestas ni manifestaciones, mientras que las agresiones sexuales de hombres occidentales, sin duda merecedoras del mayor castigo, suponen el motivo para condenar a todo hombre solo por su sexo, pero las violaciones de los inmigrantes les resultan muy “incómodas” ¿Hasta cuando vamos a seguir permitiendo esto? Expulsión inmediata de todos los ilegales y de los legales que delincan.