Hace un rato, en el programa de la mañana de esRadio que lidera Federico Jiménez Losantos, ha entrevistado a la diputada del Partido Popular y ex portavoz del partido en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, con motivo, o con la excusa, de la presentación de su último libro “Políticamente indeseable”.
Antes de seguir, debo reconocer que no me gusta ocultar mis preferencias, por lo que reconozco que, para mí, Cayetana es lo mejor con diferencia del actual PP, pues entiendo, que nadie de la actual cúpula de Génova la supera, ni en talla intelectual, ni en valentía a la hora de expresar lo que piensa y siente. Dicho esto, decir que me ha resultado muy impactante cuando ha afirmado que no puede comprender «las filtraciones del partido» para desestabilizar a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, y algo así como que que se está buscando algo para incriminarla y defenestrarla.
También ha subrayado que «Madrid es el ejemplo del optimismo» y que lo que ocurrió en la región «tiene que trasladarse a nivel nacional»: «Se consiguió una mayoría apabullante, acaba de ocurrir. Por eso no podemos destruir eso. Que el PP se dedique a destruir aquello que nos ha devuelto la ilusión y el optimismo es una locura».
La todavía diputada popular ha pedido que alguien le «explique en qué beneficia al PP cargar contra Ayuso y evitar que sea presidenta”. Tanto su libro como estas declaraciones, dan la sensación de que son un ajuste cuentas contra la actual cúpula del PP.
Preguntada de porqué sigue en el partido, respondió que, porque siente que representa a la mayoría de los afiliados y votantes, es decir, según ella, Casado y su cúpula no los representa.
Alguien me preguntó hace unos meses, que quien sería para mí el político perfecto. De manera instintiva, sin pensarlo, le respondí “Metería en una coctelera y por este orden, a Santiago Abascal, a Rosa Díez y a Cayetana Álvarez de Toledo, agitaría y el resultado sería la posible solución para España y su futuro” ¿qué os parece?