El presidente del PP sigue con su gira por Latinoamérica, pero también ha tenido tiempo de hablar de su futuro político en España, donde ya se ve presidente del Gobierno, gracias a un gobierno en solitario con el apoyo de Vox, a cambio de nada, o a una gran coalición con el PSOE, extremo este, afirmado en una entrevista al diario argentino La Nación.
Pablo Casado plantea la opción del apoyo «sin ninguna prestación de Vox» para llegar a la Moncloa, pero el partido liderado por Santiago Abascal ya le ha advertido de que no va a gobernar sin ellos, pues «los números son los que son».
La trayectoria de este PP de Casado, es la que es, tras el fracaso en las catalanas, cundió el desánimo en el partido, pero el éxito arrollador de Ayuso lo disparó en los sondeos, pero tras esto, la defenestración de Cayetana Álvarez de Toledo y la actitud suicida de Génova contra Ayuso, sumado a estas absurdas declaraciones, están consiguiendo que el PP se desplome, y que Vox siga subiendo.
Parece que a Pablo Casado le da vértigo la sola idea de llegar a La Moncloa y que prefiera ser el eterno líder de la oposición sabedor del solar que va a dejar Sánchez. Al menos, sus decisiones suicidas llaman a entenderlo así.
La sola idea de pactar con este PSOE, con el sanchismo, significaría de entrada, no poder realizar ningún cambio de calado, y limitarse a gestionar mejor la economía. Como los españoles no queremos a “otro Rajoy”, la derecha sociológica ya le está dando la espalda a un partido que en absoluto cumple lo que prometió Casado al llegar a la presidencia, “volver a las esencias” es todo lo contrario de lo que pretende ahora.