La izquierda ya no engaña a nadie, excepto a los que conscientemente se dejan engañar dominados por su visceralidad. Pretender que se investiguen los casos de abusos sexuales a menores que se dan en la Iglesia con una intención más que evidente, cuando solo son el 2 por mil de ellos, y a la vez, negarse a que se investiguen los otros 998 de cada mil cometidos en otros ámbitos, es vergonzoso, y si demuestra algo, es ese odio visceral anticlerical alcanforado de la que aún en la actualidad están impregnados el socialismo y el comunismo más rancio de Europa, el de este santo país. Estos datos están sacados de un estudio realizado por la Fundación ANAR sobre abusos sexuales en la infancia y la adolescencia entre 2008 y 2019, esta fundación se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los niños y adolescentes en situación de riesgo y desamparo.
Este pasado martes, el PSOE y Podemos votaron en contra de investigar todos los abusos sexuales a menores en España en el Congreso. A la izquierda que padecemos les importan un pimiento los menores que han sido víctimas de abusos. Estos dos partidos han sido los que se han negado a investigar en Baleares y en la Comunidad Valenciana, lugares donde gobiernan y los suyos están pringados.
Los abusos perpetrados por religiosos son execrables, pero fruto sin duda de mantener el prehistórico celibato. Considero que permitir a los religiosos tener una pareja y poder crear una familia, no sería incompatible con su servicio a Dios y a difundir su palabra. Otras religiones y otras ramas del cristianismo hace tiempo que lo solucionaron.