Javier Maroto, en una
entrevista al diario ABC, dice una serie de cosas que no tienen desperdicio. Fue
alcalde de Vitoria y vicesecretario de Organización del Partido Popular, y
ahora, tras fracasar y no conseguir escaño al Congreso por Álava, mediante un
empadronamiento fraudulento en Segovia, consiguió que su partido le designara
senador por Castilla y León, para posteriormente ser nombrado portavoz del PP
en la Cámara Alta.
Maroto es uno de los
enterradores del PP vasco, pues consiguieron la gesta de que su partido
prácticamente desapareciese de esa comunidad gracias a una muy insana deriva
ideológica rechazada por los votantes de siempre del PP en esa comunidad. Pero
también, Maroto, es uno de los restos del peor PP de la historia, del PP de
Rajoy, de ese equipo que dejó al partido en mínimos históricos.
Cuando Casado llegó a la
presidencia del Partido Popular, dijo eso de volver a las esencias, algo muy
poco creíble mientras personajes como Maroto sigan ostentando cargos, públicos
y orgánicos, de responsabilidad. Mientras Casado intenta llevar a cabo el
proyecto España Suma, con Ciudadanos y hasta con VOX, Maroto lo torpedea
diciendo que “ese asunto no se ha debatido ni un solo minuto en el comité de
dirección del PP”, y afirmando que “hay mucha gente de centro derecha a la que
asustaría ver a VOX en España Suma”. Dirá Casado, que para que quiere enemigos
teniendo estos amigos.
Si “España Suma” solo
pretende ganar las elecciones y ocupar el poder, sin marcarse como objetivo
realizar los necesarios cambios de calado que precisa España para neutralizar
para siempre los peligros que acechan a nuestra Nación, y si no se plantea
eliminar todas las leyes ideológicas de la izquierda, VOX no puede integrarse
en ese auténtico “parche”, pues defraudaría a sus votantes y a su razón de
existir.
