Conforme van pasando los
días, nos damos cuenta de cual es el plan de Pedro Sánchez. Dijo públicamente,
que presentaba la Moción de Censura con la finalidad única de echar a Rajoy de
la presidencia y que en un tiempo razonable convocaría elecciones. Nos mintió a
todos, pues ya han reconocido desde el PSOE que piensan agotar la legislatura.
Su plan para recuperar los
votos que se les fueron a Podemos, es simplemente, ser radical en temas muy
concretos, convertir nuestras fronteras en un coladero para así facilitar la
llegada ilegal de inmigrantes, estableciendo la ruinosa Sanidad universal para
todos; decir que va a sacar los restos de Franco del Valle de Los Caídos,
recuerdo que sin el consentimiento de la familia, de la Iglesia, y de la
administración competente, eso no se puede hacer; y por supuesto, entregar nuestra
sociedad a los lobbys, feminista y LGTB, es decir, apostar por la desigualdad.
Y su plan para ganarse los
votos de determinados colectivos, sin importarle un pimiento si arruina de
camino al país. Por ejemplo, a los pensionistas, subiéndonos la pensión y
quitandonos el copago farmacéutico.
Y no podemos olvidar, el
regalo millonario que acaba de hacerle a UGT y CCOO para así tenerlos comprados
y garantizarse la paz social.
Lo que no se nos ha dicho es,
que hablamos de medidas que se anuncian sin estimar los costes, y que la única
solución para pagar los caprichos de este irresponsable presidente, va a ser la
de una subida importante de impuestos, algo que le hará un daño terrible a
nuestra economía, frenará nuestra recuperación y creará más desempleo.
Implantar la Sanidad
universal traerá consigo un importante efecto colateral, el turismo sanitario
procedente de países ricos, países que muchos de ellos se negaran a pagar los
servicios a sus nacionales.
Pedro Sánchez, con tal de
ganar las elecciones dentro de dos años, va a tirar “nuestro dinero” por la
ventana, tiempo al tiempo.

Si alguien no sabía que esto vendria con este señorito, es que estaba en la inopia.