El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, enseñó la patita totalitaria de este radicalizado PSOE, del infame Sánchez y Cia, al afirmar que “en una democracia plena, ni los jueces pueden elegir a los jueces, ni los políticos pueden elegir a los políticos”. Esta afirmación supone uno de los mayores ataques perpetrados contra la democracia y el Estado de derecho desde la Transición. Por lo visto, los países democráticos de nuestro entorno, no lo son para este aprendiz de comunista.
Lo cierto es que, como el PSOE y el PP, son los dos únicos partidos que uniendo sus escaños rebasan esas tres quintas partes necesarias para poder renovar el CGPJ, y ese órgano lleva ya mil días de prórroga y sin visos de acuerdo posible, las palabras del ministro Bolaños, lo único que hacen es certificar que esta renovación en esta legislatura no es viable.
Está muy bien que ahora el PP de Casado nos diga que hay que seguir las recomendaciones de la UE sobre que la mayoría de los vocales del CGPJ deben ser elegidos por los propios jueces, pero Sr. Casado, no sufrimos amnesia, recordamos que un gobierno de Felipe González en 1985 modificó el sistema de nombramiento de los vocales en el que los jueces elegían a doce de los veinte vocales, y desde entonces, los partidos políticos representados en el Congreso pasaron a ser los que los nombraban, cargándose así la independencia del Poder Judicial que aún quedaba. Pero lo más importante, Sr. Casado, en 2013, Mariano Rajoy gozó de una holgada mayoría absoluta, y pese a que en su programa electoral decía lo que usted dice ahora, no lo cumplió, y dejó en manos de la mayoría parlamentaria de turno la elección de los vocales. Su PP dispuso de la gran ocasión para despolitizar la justicia y no lo hizo, por ello ¿por qué debemos de creerle ahora a usted?
Como se quedó con nosotros el ministro Gallardón cuando dijo aquella famosa frase de que “vamos a acabar con el obsceno espectáculo de que los políticos nombren a los jueces que luego les pueden juzgar a ellos”.