La maldad de este Gobierno no tiene límites. En un texto sobre discapacidad, por la puerta de atrás, Sánchez y su banda, cuelan una modificación del Art. 94 del Código Civil que veta el régimen de visitas de los padres a sus hijos ante una denuncia por maltrato, físico o psicológico. Esto significa, dar la puntilla definitiva a la presunción de inocencia.
La modificación, que entrará en vigor en septiembre hará que, ante la interposición de una denuncia por malos tratos, ya sea cierta o inventada, el padre se verá privado del sagrado derecho de tener contactos regulares con sus hijos.
Hasta ahora, solo el 17% de las denuncias terminaban en condena, por lo que el 83% restante, o eran falsas o se carecían de las pruebas necesarias para condenar. Ahora, con este cambio legal, las denuncias falsas se dispararán aún más, pues con solo denunciar ya el juez no podrá decidir el régimen de visitas a los hijos. Con este cambio, denunciar puede ser una poderosa arma para ellas ante un proceso de separación o divorcio.
Aunque hasta ahora se han ocultado interesadamente los datos de suicidios en nuestro país, datos que denotan claramente que, si los hombres se suicidan mucho más que ellas, es consecuencia de las injusticias que emanan de las denuncias falsas de maltrato, a partir de ahora se incrementará aún más esa cantidad de padres que al verlo todo perdido por la manifiesta maldad de su pareja optan por quitarse la vida.
Mientras que nuestra sociedad no sea igual de dura, con los maltratadores y asesinos, que con quien interpone una denuncia falsa, iremos de mal en peor.