La conclusión del Tribunal de Cuentas es muy clara en lo relativo a la responsabilidad contable de los beneficiarios del caso ERE. Empresas y sindicatos recibieron unas cantidades que menoscabaron las arcas públicas a través de un sistema de reparto de ayudas millonarias de forma opaca y creado con criterios clientelares instaurado durante una década por los gobiernos socialistas andaluces (2000-2009), década en la que más que de Gobierno actuaron como si de una organización criminal se tratara.
Las entidades mercantiles y las organizaciones sindicales, fueron beneficiarios directos de esas partidas de fondos o subvenciones que procedían del llamado “fondo de reptiles”. El gobierno andaluz, puso la pasta para despedir y prejubilar a trabajadores subvencionando las pólizas colectivas de seguros de renta, y así de paso, consiguió que al menos 735 intrusos socialistas fueran incluidos en los ERE con el beneplácito de unas empresas y sindicatos que se convirtieron desde ese mismo momento en parte de la trama criminal montada por el PSOE.
Ahora nos dicen, UGT y CCOO, que si pagan, tendrán que suspender la actividad del sindicato. ¡Pero qué poca vergüenza tienen! Para lo que sirven, mejor que esta gentuza desaparezca, ya es hora de que existan en España, sindicatos y organizaciones empresariales que vivan exclusivamente de las cuotas de sus afiliados, que sean independientes y que carezcan de ideología política, para que de esa manera se dediquen exclusivamente a defender los derechos y los intereses de sus afiliados.