Al final voy a terminar
pensando, que a lo que está sucediendo en Cataluña no se le pone freno, porque
a los partidos denominados “nacionales”, la actual situación les viene
muy bien.
Las decisiones del Gobierno
en otros campos, sean acertadas o no, pasan completamente inadvertidas para el
gran público, el partido que lo sustenta, el Partido Popular, ve como sus casos
de corrupción, están absolutamente eclipsados por lo que sucede en Cataluña. No
es normal, que Cristina Cifuentes llegue a insinuar que toda la historia de lo
de su Master pueda ser como consecuencia de “fuego amigo”, posibilidad que hace
tiempo ya apuntamos algunos, y no haya tenido casi trascendencia en los medios.
Lo de Cataluña también le
viene de perlas a un PSOE, sin ideas y sin proyecto, que incluso ayer tuvo que
enmendarle la plana a su PSC, pues Iceta propuso la barbaridad de un “gobierno
de concentración” presidido por un independentista.
Ciudadanos a lo suyo, a
aprovechar cualquier oportunidad para arañar votos a diestro y siniestro,
aunque siendo el partido más votado en Cataluña entiendo que debería estar
mucho más activo en la posible solución. Simplemente está para verlas venir y
hacer declaraciones empaticas.
Y Podemos, sigue apretándose
él mismo la soga de su cuello mostrándose contrario a la encarcelación de los
sediciosos. Un partido que no está por hacer cumplir la ley, es un peligro para
cualquier nación.
Lo triste es que la historia
sigue, si Torrent decide proponer al encarcelado Puigdemont como candidato a la
investidura, de inmediato debería ser detenido y encarcelado por protagonizar
un acto de reiteración delictiva, por suponer una nueva desobediencia al
Tribunal Constitucional que ya ha dejado claro que la investidura a distancia
es ilegal.
Creo que muchos estaremos de
acuerdo, en que una nación progresa cuando sus nacionales se dedican a trabajar
y a llevar a cabo sus ocupaciones cotidianas de todo tipo, y que lo que ocurre
en Cataluña, y su enorme repercusión en los distintos medios, nos distrae y nos
solivianta. Ya es hora de que se acabe con esta distracción que se eterniza. La
sola posibilidad de que se pudiesen convocar unas nuevas elecciones en Cataluña
entiendo que sobrepasa todos los límites, seamos valientes y suspendamos la
autonomía catalana indefinidamente. Ni su gobierno, ni su parlamento, son
imprescindibles. Tengamos tiempo de sobra para “desnazificar” esa región, y
mientras tanto, que se pongan a trabajar para recuperarse de todo el daño que
les ha hecho el independentismo.
