El juez Manuel Marchena ha
anunciado que se descarta como candidato a presidir el Tribunal Supremo y el
Consejo General del Poder Judicial, y en un comunicado, dice que «jamás he
concebido el ejercicio de la función jurisdiccional como un instrumento al
servicio de una u otra opción política para controlar el desenlace de un
proceso penal» y que «mi trayectoria como magistrado ha estado
siempre presidida por la independencia como presupuesto de legitimidad de
cualquier decisión jurisdiccional”.
Mi lectura es, que por una
parte, Marchena estaba muy incómodo con su situación tras el apaño entre PP y
PSOE, y por otra, el Partido Popular era consciente del error que cometió y la
sangría de votos que iban a sufrir como consecuencia de un acuerdo no
entendible por sus posibles votantes. Lo de Marchena, claramente ha sido
pactado con Casado, y su paso atrás, intenta recuperar la imagen del magistrado
y beneficiar electoralmente al PP.
Casado, tras hacerse
público el comunicado de Marchena, se ha apresurado a anunciar que paraliza el
proceso de renovación del CGPJ y que pedirá un cambio en el sistema de elección,
añadiendo que, «Hasta que Delgado no sea cesada el PP no tiene
interlocutor para este tema”.
La falta de criterio y los
errores de bulto, presiden este supuesto “nuevo PP”, toma decisiones o las
rectifica, a golpe de sondeo,
consecuencia de la pérdida de principios y de valores.
Ahora por lo visto,
pretende sumarse Casado a aquella famosa frase que pronunció Gallardón “Vamos a
terminar con el obsceno espectáculo de que los políticos nombren a quienes
luego les juzgan” o algo parecido. Yo personalmente, no me creo nada de este
PP, hacen lo que sea para ganar o no perder votos ¿realmente creen en algo?
