La Ejecutiva de Ciudadanos ha
aprobado no negociar con Vox, equiparándolo además, con Podemos y los partidos
separatistas, y afirmando, que su «socio preferente» es el Partido Popular,
aunque «excepcionalmente» podrían explorar acuerdos con aquellos
dirigentes del PSOE que se «desmarquen» de Pedro Sánchez, algo
absurdo, pues jamás ocurrirá. Es el acuerdo adoptado por unanimidad este lunes
por la Ejecutiva Nacional del partido naranja. Lo ha dicho muy claro Manuel
Villegas, se reitera el veto total a Vox, a quien no quieren ver ni en
gobiernos ni en mesas de negociación. Macron le dio la orden a Rivera y este la cumple.
«No va a haber mesas a
tres» contestaba tajante Villegas ante la pregunta de si aceptaría la
negociación trilateral, aunque posteriormente matizaba que sí podría haber,
eventualmente, reuniones con los de Santiago Abascal para
«explicarles» acuerdos previos con el PP. Refiriéndose a la situación
en Madrid, tanto el Ayuntamiento como la Comunidad, Villegas retaba a Vox,
asegurando que tendrán que «decidir» entre respaldar a gobiernos
«moderados, centrados y liberales» de PP y Ciudadanos o, que Manuela
Carmena siga como alcaldesa de la capital de España. «Lo que no pueden es
sacarse la responsabilidad de encima o intentar echársela a otros»
sentenciaba.
Me parece una
irresponsabilidad descomunal lo aprobado por Ciudadanos, y por supuesto, un
nuevo intento de intoxicar a los españoles. El partido que tiene la llave para
expulsar a la izquierda de gobiernos de CCAA y ayuntamientos, no es Ciudadanos,
es Vox, y si se niegan a hablar con ellos, el que los veta, será el único
responsable de que la izquierda no sea desalojada del poder. Lo aprobado por la
Ejecutiva Nacional de Ciudadanos son decisiones imposibles de llevar a cabo y
que de mantenerse tozudamente en ellas abocaran a millones de españoles a
seguir soportando gobiernos de izquierdas.
Quisiera terminar diciendo,
que equiparar a los comunistas de Podemos y a los separatistas, incluida Bildu,
con el partido de Ortega Lara, es una auténtica infamia, que equiparar a
quienes quieren destruir España, con quien más la defiende, es una auténtica
infamia.
