Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, ha convocado elecciones anticipadas para el 13 de febrero, ha remodelado su gobierno y expulsado a los consejeros de Ciudadanos. Su vicepresidente, Francisco Igea (Cs) ha asegurado que no sabía nada de la convocatoria y ha cargado duramente contra él.
Esta inesperada convocatoria solo puede explicarse, primero, por la inquietud de algunos barones populares ante lo que se está haciendo desde la cúpula del partido, desde donde Teodoro García Egea está colocando a afines suyos, ante esto, Fernández Mañueco, pretende garantizarse la candidatura y otros cuatro años más al frente de su Comunidad, segundo, librarse de su alianza con los de Ciudadanos, gente que en absoluto es de fiar, y tercero, beneficiarse de la caída de los partidos de izquierda, unos partidos que están en sus horas más bajas.
Viendo los últimos sondeos demoscópicos, observamos con claridad que el Partido Popular ganaría, que Ciudadanos casi desaparecería, y que solo podría gobernar con Vox, partido que subiría bastante, o bien, como adelantó Casado, que iniciara un acercamiento al PSOE, posibilidad esta, que me parece absolutamente inverosímil y suicida. Como Casado y Teodoro siempre han manifestado que están en contra del gobierno de coalición con Vox, estas elecciones aclararán muchas cosas, sobre todo, a esa enorme base social de la derecha española.
Tras lo ocurrido en Castilla y León, no sería nada descartable que Juanma Moreno hiciera lo propio en Andalucía, por lo que antes de las próximas elecciones generales, puede quedar más que aclarada la postura del PP con respecto a Vox.
Alejandro,en los 70 pegué carteles contigo cuando tenías 22 años,¡qué tiempos!,eras empleado de banca y pasamos varios días con los carteles,en fin,me alegra saber de tí
A mi también me alegra saber de ti, un abrazo.