El nuevo Gobierno catalán
que preside Quim Torra dispone de 413 personas de confianza, altos cargos y
directivos en la administración autonómica. Hasta 240 de ellos, incluido el
propio Torra, cobran más que el presidente del Gobierno de España.
Estos datos, desmontan por
completo la «asfixia financiera» de España a Cataluña, como suele
denunciar la Generalidad, y sitúa la administración política catalana como una
de las mejor pagadas de Europa. Por ejemplo, Torra está ganando un 5,2% más que
su predecesor: 146.926 euros al año por los 139.586 de Puigdemont en 2017. La
cifra es un 81% más del sueldo que gana Sánchez en La Moncloa. Un alto cargo de la
administración autonómica cobra de media un 42,3% más que un alto cargo del
Estado central.
Un Estado no puede permitir,
que una de sus taifas decida ponerse salarios de locura, porque esos salarios
se los pagamos todos los españoles. Ahora resulta, que en vez de eso de “España
nos roba” habrá que decir “los separatistas catalanes nos roban”.
Nuevo episodio de nuestro
continuo esperpento nacional, el presidente de Castilla-La Mancha, el
socialista Emiliano García Page, llevó obreros falsos a un hospital, cuya
construcción está parada desde hace tres años, para dar la sensación de que las
obras siguen, teatralizando una farsa inadmisible.
Los hechos ocurrieron el
pasado 18 de julio, cuando el presidente de Castilla-La Mancha visitaba las
obras del Hospital de Guadalajara. En esa visita, se trasladó a más de 100
obreros de empresas que no están trabajando en el hospital. Se les puso un
chaleco. Y se les filmó en un vídeo para, acto seguido divulgar las imágenes y
dar la sensación de que las obras de construcción del hospital no están
paradas. García-Page se fue, ellos se fueron. Así lo han confirmado
privadamente las propias empresas y trabajadores, que no quieren desvelar su
identidad por temor a las posibles represalias del Gobierno de Castilla-La
Mancha.
Estamos ante un claro
engaño a los vecinos que en cualquier país serio conllevaría la dimisión
inmediata de Garcia-Page, pero esto es la España partitocratica.
El PSOE, instalado en la
locura permanente, quiere “agilizar” la concesión de papeles por regularización
familiar y arraigo a los inmigrantes que llegan a España. Casi todos, llegan
sin documentación y muchos de ellos con menores de edad. Los protocolos
internacionales determinan que debe localizarse el país de acogida y que se
debe dar una especial atención a los menores, lo que provoca que muchas de las
personas que están cruzando el Mediterráneo o cruzando las vallas no puedan ser
devueltos.
Pedro Sánchez, pretende
acortar los plazos para que aquellos inmigrantes que entren en España puedan
quedarse de forma definitiva. Pretende eliminar o reducir los requisitos, de
forma que la concesión de los papeles permanentes sea más fácil. Incluso se
quiere saltar el requisito de carecer de antecedentes penales, en España y en
sus países anteriores de residencia, pero este punto, con las prisas y sin
identificación de la persona es imposible.
Y otros requisitos que se
exigen como, no tener prohibida la entrada en España, haber permanecido con
carácter continuado en España durante un periodo mínimo de tres años o tener
vínculos familiares (cónyuge o pareja de hecho registrada, ascendientes o
descendientes en primer grado y línea directa) con otros extranjeros residentes
o con españoles, o bien, presentar un informe que acredite su integración
social emitido por la Comunidad Autónoma (o el Ayuntamiento si la Comunidad
Autónoma lo ha autorizado), en cuyo territorio tenga su domicilio habitual.
Otra de las vías de contar con un contrato de trabajo firmado por el trabajador
y empleador, para un periodo no inferior a un año.
El PSOE quiere relajar
ahora esos requisitos, lo que puede hacer que cada uno de los llegados a España
funcione como palanca de apertura de la concesión de papeles al resto de los
que puedan demostrar sus lazos familias o arraigo.
Con lo que pretende el
PSOE, además de costarnos a los españoles un ojo de la cara, el efecto llamada
se va a multiplicar. En su fugaz mandato, Pedro Sánchez, parece decidido a
llenar España de inmigrantes. Seguramente pensará, que en un futuro, como los
españoles no le dan su confianza, se lo darán ellos. Si Sánchez consigue
perpetrar lo que pretende, le hará un gran daño a España y a los españoles.
Como podemos ver, la
actualidad española es como para echarse a temblar.
