Con un tono impropio para
un portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en su comparecencia ante la prensa tras
el Consejo de Ministros, se ha referido a las elecciones en Andalucía para
decir, que debe gobernar la «legítima» ganadora, Susana Díaz, e
instar al PP a no apoyarse en VOX para acceder al poder. Según ha dicho la
portavoz de un Ejecutivo sostenido por la antiEspaña, apoyarse en la
ultraderecha supondría «blanquear» a VOX.
La ministra que se sienta
en el Consejo de Ministros con los votos de golpistas, filoetarras y la extrema
izquierda radical, cuyo líder hace llamamientos a la violencia, no ha tenido
reparos en excluir de la democracia a VOX, un partido totalmente legal y que ha
sido votado por 400.000 andaluces. Apuntando que «la irrupción de la
extrema derecha es una clara amenaza» y ha insistido en pedir un
«cordón sanitario» contra VOX.
A la vez, Susana Díaz, ha
declarado que la izquierda ha ganado en Andalucía, pues para ella, “VOX no
cuenta”, dejando perplejos a los que la escuchaban.
La poco sospechosa, Rosa
Díez, ha dejado muy claro que VOX es un partido plenamente constitucional, y
que los cambios que pretende hacer, serían siempre cumpliendo lo que la
Constitución establece al respecto. Con lo dicho por ella, coincide plenamente,
Suárez Illana, hijo de Adolfo Suárez.
Pero como decir “chorradas”
sobre VOX parece estar de moda, el presidente de Galicia, el popular Nuñez
Feijoo, afirma que VOX no tiene cabida en Galicia. Yo le recordaría, que solo
por el hecho lingüístico, en el que él y su partido cada día que pasa
arrinconan más al español en las aulas, VOX tiene en Galicia grandes
expectativas electorales.
