Las elecciones andaluzas se
celebrarán el 2 de diciembre, y el Partido Popular concurre con un candidato
que es depositario de todos esos defectos responsables de que su partido tenga
muchos menos votantes, es un candidato horrible, que va a cosechar posiblemente
el peor resultado que se recuerda.
Y digo esto, a colación de lo
ocurrido tras las declaraciones de la vicesecretaria sectorial del PP, Isabel
García Tejerina, quien expresó su preocupación por «el deterioro de la
educación» en España, ya que en Andalucía un «niño de diez años sabe
lo que uno de 8 en Castilla y León». Denunciando, que le inquietan las
desigualdades entre las comunidades autónomas en materia educativa.
Lo dicho por la popular se
ajusta exactamente a lo manifestado por los últimos informes PISA, por ello, si
decir la verdad causa tanto revuelo, tendremos que estudiar el porqué.
Rápidamente, Susana Díaz, una
de las responsables de que los escolares andaluces tengan un nivel académico
tan bajo, se ha envuelto en la bandera andaluza, y ha dicho, que la ex ministra
ha atacado e insultado a Andalucía, y como era de esperar, a Moreno Bonilla le
han temblado las piernas y ha manifestado que no comparte las palabras de
García Tejerina.
El Partido Popular, no puede
tener un candidato con tan escasa formación, con tantos complejos y tan
cobarde. Es de estos que piden perdón por decir la verdad. Y luego se
extrañarán de que muchos de sus votantes opten por Vox.
Si los escolares andaluces
llevan casi dos años de retraso con respecto a sus iguales de otras regiones
españolas y europeas, es culpa del PSOE de Susana Díaz, de su mala gestión, y
de la cada vez menos calidad de los servicios públicos que le dan a los
andaluces.
Si este PSOE andaluz, se
dedicara menos a saquear las arcas públicas andaluzas, y más a dar servicios
públicos de calidad, la realidad sería muy distinta.
