Eduardo Muñoz de Baena, titular
del Juzgado de Instrucción nº 31 de Madrid, ha dictado sentencia exculpando al
Partido Popular por la destrucción de los ordenadores de su extesorero Luis
Bárcenas, y exonerando también, a los tres responsables del partido acusados.
Según el juez, no ha quedado
acreditado que se cometiera ningún delito de los que fueron acusados, pero dice
mucho más, pues asegura que el PP no debería haber sido juzgado por aplicación
de la doctrina Botin, la formación no debería haberse sentado en el banquillo
con la acción de las acusaciones populares si el supuesto perjudicado, Luis
Bárcenas, y el Ministerio Público no acusaban.
Estamos ante uno de esos
casos en el que los partidos de izquierda, y sus medios de comunicación afines,
casi todos excepto honrosas excepciones, utilizan la Espada de Damocles de la
Justicia para destruir al adversario, lo juzgan en los platós, y lo condenan en
los telediarios, cuando la presunción de inocencia es un principio que no es
negociable en un Estado de Derecho, pero que en absoluto se respeta. De
entrada, esta sentencia no merece ni un titular, parece como que se quiera
ocultar en páginas interiores, y encima, con títulos capciosos.
Después de todo lo que le dijeron
al PP sobre este asunto, a esta hora, ni PSOE, ni Podemos, ni Ciudadanos, han
pedido perdón.
Ahora están todos en otras
cosas, ahora el objetivo a destruir es Esperanza Aguirre. Que Madrid Comunidad
y Ayuntamiento se hayan mantenido en manos de la derecha, es una gran piedra en
el zapato de la izquierda, y eso no lo perdonan.
Y que conste, que no voy a
ser yo el que niegue que ha habido corrupción en el PP, pero comparada con la
del PSOE, son simples aprendices.
