El Tribunal Constitucional
debate hoy, si la educación diferenciada, ese modelo docente en el que niños y
niñas se forman por separado, se puede sostener con fondos públicos, un modelo
educativo perfectamente compatible con el principio de igualdad recogido en
nuestra Constitución. Conviene recordar, que desde 1999, los tribunales han
coincidido en innumerables ocasiones en defender el derecho de los padres que
optan libremente por este modelo educativo.
Hasta ahora, las CCAA
gobernadas por la izquierda, de manera totalmente arbitraria, y por cuestiones
netamente ideológicas, han obviado las sucesivas sentencias, como ha sido el
caso de Andalucía, ahora es de suponer, que ante el recurso presentado por el
PSOE, si el Tribunal Constitucional se pronuncia en pos de la libertad, cederán,
y de una puñetera vez, respetarán los derechos de alumnos y padres.
La experiencia demuestra, que
en los colegios de educación diferenciada mejoran los resultados académicos, y
no consta que quienes eligen este modelo, padezcan ningún problema de tipo
psicológico o personal por el hecho de estar educados en aulas con compañeros
del mismo sexo. Es un hecho incontestable, que a ciertas edades, los alumnos de
clases mixtas están más pendientes de los compañeros de distinto sexo que del
profesor. Es la cruda realidad.
Pese a que los conciertos con
los centros de educación diferenciada sean avalados por los tribunales,
considero que hay que dar un paso más, que no es otro que en la educación
pública se pregunte a los padres qué modelo prefieren, y se ofrezcan ambos
modelos. Y lo digo, porque hoy en día, las familias con menos nivel económico,
esas que no pueden llevar a sus hijos a los centros concertados, están
claramente discriminadas ¿O estamos de acuerdo en que a las familias más
débiles económicamente, se las discrimine, y no tengan la opción de elegir?
No se trata de posicionarse a
favor o en contra de la educación diferenciada, pues sobre lo que hay que
posicionarse es si estamos por la libertad o contra de ella, por la libertad de
los padres a elegir el modelo educativo que consideren más beneficioso para sus
hijos.
Todo parece indicar, que el
Tribunal Constitucional avalará que los centros privados que practican la educación
diferenciada puedan ser concertados y puedan ser sostenidos con fondos
públicos. Sería una excelente noticia.
