Los españoles de bien, aún
nos acordamos de aquella gran ignominia, cuando Josu Ternera, jefe de ETA y
cerebro de matanzas como la de la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza,
ejerció como representante de la izquierda proetarra en la Comisión de Derechos
Humanos del Parlamento Vasco.
Acaba de volver a pasar, y si
cabe, con mayor gravedad, pues Joxemari Carrere (Bildu) ha sido elegido
presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Cultura Democrática de las
Juntas Generales de Guipúzcoa el mismo día que se celebraba el 22 aniversario
del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Bildu, liderado por Arnaldo Otegi, aún no
ha condenado a ETA por la sangre que derramó durante medio siglo.
Si este hecho en sí mismo
tiene una gran gravedad, aún la tiene más, si tenemos en cuenta, que Juan
Carlos Cano, único juntero del Partido Popular en Guipúzcoa y que lleva en el
cargo 20 años, voto sí. ¿Cuántos militantes del PP asesinados se retorcieron en
ese momento en sus tumbas?
Las víctimas de ETA se han
mostrado escandalizadas, ya que los herederos de Herri Batasuna, el brazo
político de ETA, quienes más han violado los derechos humanos de miles de
personas en democracia, van a ser quienes supuestamente velen por ellos en
Guipúzcoa.
Tengo serias dudas, de que
Pablo Casado controle a todo su partido, pues si lo controlara, hechos como el
protagonizado por Juan Carlos Cano, jamás se producirían ¿A qué espera Casado?
Ante hechos como estos, no es
de extrañar, que muchos piensen que si VOX no existiera habría que inventarlo.
