Pienso que, todos y cada uno
de los españoles, antes de ir a votar el 10-N, deberían de reflexionar sobre la
España que quieren, sobre las características que debería tener la sociedad en
la que querrían vivir, y deberían poner esas ideas por escrito, lo mismo, tras
hacerlo, se llevarían una sorpresa al compararlo con los mensajes que cada uno
de los partidos que concurren a estas elecciones generales nos lanzan.
Yo querría un gobierno que
garantizara la unidad y la soberanía de nuestra nación. Que al contrario de lo
que los partidos han hecho hasta ahora, creando más y más estructuras donde
enchufar a los suyos, mientras sube el paro, redujera el gasto político.
Que combatiera la inmigración
ilegal blindando nuestras fronteras, que repatriara a los ilegales y a los
legales que cometen delitos, y por supuesto, que prohibiera darles ayudas a los
inmigrantes.
Que empezara a revertir el
ruinoso modelo autonómico, de entrada, recuperando el Estado las competencias
de Educación y Sanidad, que garantizara las pensiones, y que bajara los
impuestos.
Que consiguiera que nuestras
calles fueran seguras, que garantizara que el que comete un delito grave no
salga de la cárcel. Que la ocupación de viviendas vuelva a considerarse un
delito grave para así erradicar esa práctica que tanta alarma social provoca.
Que impidiera el
adoctrinamiento en las escuelas, y que nadie nos impusiera como debemos pensar.
Por supuesto, que defendiera la libertad frente a la dictadura progre, esa que
nos pretende imponer una visión única y falsa de la historia, que enfrenta a
hombres y mujeres, esa que solo busca la división y el enfrentamiento en
nuestra sociedad.
Quisiera un gobierno que
defendiera a España, su cultura, sus tradiciones y sus raíces. Estoy seguro que
conmigo coincidís muchos de vosotros.
