Cualquier presidente, de
cualquier país democrático de occidente, que se viese en la misma situación de
Pedro Sánchez, dimitiría de inmediato y convocaría elecciones, pero por el
contrario, Sánchez se aferra al poder cual pertinaz garrapata.
Pedro Sánchez, se parece
cada vez más a Nicolás Maduro, como el Senado tiene la capacidad legislativa de
vetar la Ley de Estabilidad Presupuestaria, haciendo trampas, pretende saltarse
ese veto. Espero, que lo que pretende perpetrar se lleve ante el Tribunal
Constitucional y se anule. Eso de saltarse a la torera lo que diga una Cámara,
simplemente, porque ahí no se tiene mayoría, es lo que siempre hicieron los
tiranos bolivarianos.
También hay malas noticias
en lo relativo a su tesis doctoral “cum fraude”, pues ya, hasta la empresa
PlagScan, acusa por escrito a La Moncloa de manipular los resultados. La
Universidad Camilo José Cela está tardando ya demasiado en quitarle a Sánchez su
título de doctor. Y por cierto, contra el tribunal que le dio el sobresaliente
cum laude a ese bodrio de tesis, a esa estafa, entiendo que se podrían tomar
algún tipo de medidas.
Y en lo referente a la
reforma constitucional exprés que pretendía Sánchez para lo de los
aforamientos, nada de nada, pues sus nada recomendables socios, comunistas,
separatistas y proetarras, ponen condiciones para su apoyo, condiciones
encaminadas a dejar al Estado con menos armas para combatir a quienes quieren
destruirlo, es decir, los socios del PSOE, los compinches de Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez se aferra a
la presidencia, parece que no se va ni con agua hirviendo.
