Debido a la fuerte abstención, los partidos separatistas apenas han recibido el apoyo del 20% de los catalanes con derecho a voto, no obstante, Pedro Sánchez, ve en el resultado un aval para ceder más a los independentistas, por lo que iniciará la mesa de diálogo bilateral, e intentará indultar a los golpistas, y eso sí, señala el anticatalanismo de la derecha. No me extraña que quiera controlar la Justicia, si el Poder Judicial quiere, tendrá muchos problemas para perpetrar lo que pretende.
Lo mejor del Partido Popular, la represaliada, Cayetana Álvarez de Toledo, lo ha dicho muy claro «Ha quedado acreditada la incapacidad de Casado para reconstruir el constitucionalismo». Las traiciones de Casado, según Cayetana: no dar la batalla de ideas, dar la espalda a los simpatizantes de Vox y pedir perdón por oponerse al procés. Cayetana tiene toda la razón, lo que ella dice en público, muchos compañeros lo dicen lamentándose en privado. En el PP, la cobardía política ha calado tanto, que hasta en el ámbito personal se han contagiado. La prioridad que impera en casi todos los partidos, mantener el cargo, mantener el sueldo público. Aunque cuando el barco empiece a hundirse, que a este paso será más pronto que tarde, veremos cómo reaccionan todos esos “fieles al líder”. Incluso se atreven a decir que la culpa del mal resultado la tiene Bárcenas, manda huevos.
Inés Arrimadas, la lideresa de los escombros de Ciudadanos, ha dejado claro que no deja el sillón “ni con agua caliente”. Si con la debacle que ha sufrido su partido en las catalanas, no dimite, supongo que se quedará hasta el último momento para cerrar la puerta. Ha tenido la jeta de echarle la culpa de lo que ha ocurrido a Rivera.