Pablo Casado pidió celebrar
un debate con su adversaria, doña Soraya, para así contrastar sus respectivos
proyectos antes del Congreso del Partido Popular de los días 20 y 21 de julio.
Mientras Casado lo pedía insistentemente, ella insistía en la formación de una
lista unitaria, opción que ya parece descartada. Obligada por las
circunstancias, doña Soraya, ya ha confirmado que acepta el debate. La que
nunca ganó nada, pretendía ganar en los despachos, pero un inteligente Casado na
ha aceptado.
La noticia de la celebración
del debate, es buena para el PP, pues ambos aspirantes tendrán la oportunidad
de exponer el modelo de partido y de país que defienden, para que así, los
diferentes compromisarios, sobre todo, los que puedan votar en libertad, que
mucho me temo que no serán demasiados, previamente a votar puedan contar con
toda la información, puedan valorar el programa ideológico de quienes pretenden
presidir la primera fuerza política de este país.
Espero y confío, que María
Dolores de Cospedal, uno de estos días, de su apoyo público a Casado, algo que
decantaría el resultado en favor de Casado.
Me parece que, Pablo Casado,
parte como favorito en este debate, pues si sabe transmitir con claridad su
programa, y esos firmes principios y valores que dice pretender recuperar, tras
ser crítico con lo hecho por Mariano Rajoy, doña Soraya, se encontrará con un
gran problema, pues si sigue defendiendo la gestión de Rajoy, que es la suya, y
que ha sido la que ha hecho bajarse del carro del PP a millones de votantes,
demostrará que ella es incapaz de regenerar el partido, y que su adversario es
el más idóneo para realizar su imprescindible refundación.
Democracia interna, es que
los militantes tengan la palabra, la primera y la última, no que la tengan solo
en la primera vuelta, y que los llamados “compromisarios” decidan en la
segunda.
