El presidente argentino le dijo al mundo que Occidente está en peligro porque aquellos que supuestamente debieran defender los valores accidentales han asumido una visión del mundo que inexorablemente nos conduce al socialismo, es decir, a la pobreza. Que Occidente siempre eligió el modelo de libertad y que ahora, muchos de sus líderes, supuestamente, en pos de ayudar al prójimo, están optando por el colectivismo, cuando esa precisamente es la causa de los principales problemas de los ciudadanos. Y esto lo dice el presidente de una nación, Argentina, que en el año 1860 optó por el modelo de libertad y en 35 años se convirtió en la primera potencia mundial, después abrazaron el colectivismo y en cien años de empobrecimiento continuo su economía se situó en el puesto 140 del mundo.
Defendió el capitalismo de libre empresa para terminar con la pobreza, ya que desde el momento en que se adoptó ese sistema generó una explosión de riqueza. Puso como ejemplo que a partir del siglo XIX con la revolución industrial el PIB per cápita mundial se multiplicó por nueve sacando al 90% de la población mundial de la pobreza extrema. Afirmó que lejos de ser la causa de nuestros problemas, el capitalismo de libre empresa como sistema económico es la única herramienta que tenemos para acabar con el hambre, la pobreza y la indigencia en el mundo.
Dijo que, gracias al capitalismo de libre empresa hoy el mundo se encuentra en su mejor momento, no hubo nunca, en toda la historia de la humanidad, un momento de mayor prosperidad como el que vivimos hoy. Que el mundo es hoy más libre, más rico, más pacífico y más próspero que en cualquier otro momento de nuestra historia. Y que esto ocurre en aquellos países que son más libres, donde respetan la libertad económica y los derechos de propiedad de los individuos. Los ciudadanos de esos países son a nivel global ocho veces más ricos que los que viven reprimidos bajo el yugo socialista.
Milei, defendió la vida, la libertad, la propiedad privada, los mercados libres sin intervención estatal, la libre competencia, la división del trabajo y la cooperación social y afirmó, que el capitalista es un benefactor social que, lejos de apropiarse de la riqueza ajena, contribuye al bienestar general.
Afirmó, que el socialismo ha sido y es, un fenómeno empobrecedor que ha fracasado en todos los países, fracaso económico, social, cultural y lo más importante, acabó con la vida de 150 millones de seres humanos.
Dijo que, tras la fracasada lucha de clases, el socialismo se inventó el feminismo con su guerra de sexos, atacó a la Agenda 2030, tuvo palabras contra el aborto y contra el control poblacional que planean las élites globalistas. Arremetió contra el actual socialismo neo marxista que controla los medios, la cultura, las universidades y los organismos internacionales.
Milei nos animó a los occidentales a combatir frontalmente las nocivas ideas socialistas, esas de más Estado, más regulación, más pobreza, menos libertad y peor nivel de vida. En Occidente, tanto socialistas, comunistas, socialdemócratas, democratacristianos, progresistas, populistas, nacionalistas o globalistas, pretenden que el Estado dirija todos los aspectos de nuestra vida, cada día que pasa nos arrebatan un poco de nuestra libertad. De eso sabemos mucho aquí en España, donde estamos atrapados en una espiral descendente donde cada día somos más pobres.
En definitiva, un histórico discurso de Milei que le debería abrir los ojos, en clave nacional, a partidos que, sin ser de izquierdas, hacen suyas cada vez más ideas socialistas y todos sabéis a quien me estoy refiriendo.